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viernes, 13 de septiembre de 2024

Análisis Cinematográfico "The Crow"

 

ANÁLISIS

CINEMATOGRÁFICO


DATOS GENERALES:


TÍTULO:
   
The Crow (original), El Cuervo
GÉNERO:   Acción, fantasía oscura, drama, thriller.
ESTILEMAS:   Cine independiente, gótico, cine de culto
DIRECTOR:   Alex Proyas
PRODUCTORES:   Jeff Most, Edward R. Pressman, Grant Hill
ESTUDIO DE CINE  Dimension Films, Miramax
FECHA DE ESTRENO:   13 de mayo, 1994
DURACIÓN:   1 hora y 37 Minutos (102 minutos)
PAÍS(ES) DE ORIGEN:   Estados Unidos
MUSICALIZACIÓN:
  • “The Crow: Original Motion Picture Score”. Compositor: Graeme Revell. Atlantic Records.
  • “The Crow: Original Motion Picture Soundtrack”, varios artistas (The Cure, Machines of Loving Grace, Stone Temple Pilots, Nine Inch Nails, Rage Against the Machine, Violent Femmes, Rollins Band, Helmet, Pantera, For Love Not Lisa, My Life with the Thrill Kill Kult, The Jesus and Mary Chain, Medicine, Jane Siberry). Atlantic, Interscope Records, WEA.
FORMATOS FÍSICOS: VHS, múltiples reediciones en DVD y ediciones de coleccionista, Blu-Ray HDV

CASTING:


TARGET:    Público joven, adulto joven, aficionados al cómic, subcultura o tribu urbana gótica.
DIFUSIÓN:   Salas de Cine
PUBLICIDAD:   Indirecta (masiva)

sábado, 31 de agosto de 2024

Sobre Gojira (banda de metal) en los juegos olímpicos...

Voy a escribir a continuación algo sumamente impopular y que no creo que haga eco en nadie...

Buena parte del mundo "metalero· con el que comparto alguna cosa ha lanzado la casa por la ventana aclamando y festejando la presentación de Gojira en los JJOO París 2024 cual si fuera el evento del siglo.  Les emocionó, al parecer, la idea de que salieran del círculo puramente metalero con miras a convertirse, luego de tal evento mainstream, masivo y multitudinario a nivel mundial, en otra especie de Metallica o qué sé yo, en una de esas bandas que realmente llenan stadiums.  

Como ellos, yo ya conocía previamente a la banda (de nombre, porque su música nunca fue de mi particular interés), sin embargo, a diferencia de ellos y por muchas razones, su participación no me dejó del todo un sabor agradable.  Pero no me malentiendan, no lo digo por su actuación, de cuyo profesionalismo no se puede dudar, ni por la música en sí (aunque no me gusta ni es lo mío, pero no por eso digo que son malos, y aunque el estilo sintético de gran parte del metal más comercial del siglo XXI no sea particularmente de mi agrado tampoco). Digo que no me agradó por esa apología frontal a similar anarquía (en la peor acepción de la palabra y salvando las diferencias) a la que reina hoy en Francia y se está consumiendo a todo Occidente. 

Entiendo que si bien el metal suele estar asociado a la "rebeldía" (hecho por el cual quizá los escogieron para aludir precisamente a un episodio histórico de rebeldía como es la Revolución Francesa), que en algunas ocasiones hace alusión a la muerte, violencia, caos, destrucción, etc., particularmente, lo veo como una forma de expresión o licencia artística, fin, no con el propósito de hacer apología a tales acciones ni mucho menos llevarlas a la realidad; no en general, al menos. 

En este caso, me parece, todo el evento se enfocó en exaltar la cultura francesa, lo cual es perfectamente entendible siendo precisamente Francia la sede de los JJOO. Lo que no me cuadra en torno a este episodio en particular, el de Gojira (y lo digo fuera de ideologías mainstream y de cualquier adscripción o animadversión hacia ellas) es que el evento ya al margen de hacer apología de cierta ideología (y sobre el particular no voy a comentar) realzó e hizo especial énfasis en torno a ciertas particularidades del hecho histórico que me desconcertaron, especialmente tratándose no de un evento de metal y su cultura, sino de un evento mundial y de unión de N diferentes culturas: me refiero a la apología a la violencia, de frente y sin pizca de modestia.

Digo, no vi que Gojira hiciera apología a la "libertad" como se suele hacer a partir de ese evento histórico, sino, específicamente, me parece, a su parte más densa y cruda (por decir lo menos). Y bueno, esa anarquía, salvando las diferencias, se la vive todavía de alguna forma allá, me parece, y les está afectando. Esto para contexto sobre a qué me refiero.  

Y OJO!!! que quede bien claro que no tengo nada contra los franceses, es más, me causa algo de pesar y pena la gente que vive en medio de esas condiciones, incluso siendo yo de Latinoamérica donde tenemos similares y además otras calamidades.

A lo que me refiero es que en cuanto a la escenificación de dicho episodio histórico lo único que pareció importar durante toda la participación de la banda fue a la violencia, a la sangre corriendo a borbotones, como si aquello pudiese tratarse de un episodio de orgullo, digno de revivir, festejar y reflejar al mundo entero como algo... qué? supuestamente "bueno"? "noble"? "loable"? "civilizado"?digno de imitarse? o cuál era el punto de mostrar con tal orgullo semejantes escenas?, muertos colgados en picas, decapitaciones, sangre y más sangre a raudales... como si ese hubiese sido el mejor o mayor legado de aquella revolución (o lo único que pudiera vincularse al metal).

Tengo mis cuestiones personales no resueltas con ese suceso (la Revolución Francesa) y cómo se lo ha contado, así que no aludiré a ese punto, me voy simplemente a la historia que todos conocemos y a lo que trajo el Iluminismo, la Ilustración y a propia Revolución Francesa a ojos del grueso de las personas.  Si es así, por qué entonces no aludir y enfatizar solo aquello por lo que es tan conocida y aplaudida? la libertad, los DDHH, o inclusive ese propio espíritu rebelde (cuyo espíritu bien podría encajar fácilmente con los clichés que existen en torno al metal), cualquiera de tales cosas pudieron empatar con la música que Gojira presentaba, pero prefirieron hacer hincapié precisamente en lo más brutal, horroroso, violento y miserable de ese episodio y claro, como su banda sonora, a mi modo de ver, el siempre cuestionado, vilipendiado y despreciado metal, mucho más que cualquier otro género.

Y ojo, no me pongo en papel de "ofendida" aquí, ni siquiera me gusta esa banda, tampoco creo que arte deba censurarse, lo que me llama la atención es que no entiendo 1) a qué viene ese énfasis deliberado en el horror y la violencia, y 2) tampoco entiendo tantísimo alboroto con la presentación de Gojira si fue precisamente para sonorizar la parte más decadente, desastrosa y violenta para los valores supuestamente civilizados de la sociedad que dicha revolución supuestamente nos heredó... No lo entiendo.  Se aplaude hot más el método que las causas? Típico de este siglo de imposturas que alaba las formas y olvida el fondo.

Lo peor, al menos para mí, y específicamente en torno a la presentación de Gojira, es que hayan relacionado automáticamente el caos, muerte, sangre y violencia con el metal, como su "banda sonora" por defecto, la musicalización perfecta, según el malsano estereotipo que tienen de la escena, y que dicha escena lo haya aceptado y los fans también, no solo sin chistar, sino hasta con vítores y mucha alegría.  En qué tipo de sociedad que hace apología a la violencia, el caos y la muerte nos estamos convirtiendo?  Y estoy segura que quienes aplauden el hecho no lo hacen con maldad, probablemente ni siquiera se lo cuestionan, quizá ni siquiera se le ocurre plantearse qué fue lo que vieron allí, y es que, al parecer, la ventana de Overton ha normalizado también esos asuntos al punto de que hoy pasa como si tan solo volara un pájaro, como si nada.

Muy MUY "inclusivos" con el metal ahora, o eso cree su fanaticada, o quizá la escena del metal en general, pero para mí, sinceramente, siguen viendo al género como el paria de la música, como la "despreciable y atrozmente violenta" música que solo sirve para escenificar eso mismo, hechos de violencia atroz, con decapitaciones, sangre y cuerpos empalados en picas, es que acaso se celebran la violencia y la muerte como símbolo de "libertad"? Repito, no lo entiendo, es como si lo que más les hubiese gustado de ese episodio da los organizadores fuese precisamente su aspecto más horroroso y decadente. el linchamiento, literalmente hablando.

Y sí, quizá el género siga siendo como el paria como lo es desde que me acuerdo.  Y esto me trae a la memoria un día en que un corto boliviano me dejó muy contrariada.  La historia trataba sobre un tipo violento, golpeador y maltratador de mujeres y adivinen! sí, lo vistieron de "metalero" por causa de ese estereotipo malsano, y me indignó más aún cuando le pusieron una polera de Opeth!!! OPETH, a ver! Increíble!, tan lindos ellos, elegantes, sublimes y sobrios, igual que su música, misma que componen y ejecutan con una maestría incuestionable y de altísimo nivel.

Y si, bonita y suena bien esa parte la revolución, enfrentarse al sistema corrupto y lo que ya conocemos, podemos rescatar eso de los propios levantamientos en nuestro país, como cuando tuvo que escapar  Goni y cuando la gente salió orgánicamente a defender su voto en 2019 e incluso prohibieron a los políticos como Mesa meterse para no politizar la cosa (lástima que lo hicieron poe orden de Camacho, otro político decadente).  Podemos recordar ambos acontecimientos históricos como la defensa de los recursos en caso de Goni, o la defensa del voto y la democracia en caso de Evo, en 2019, pero ¿les parecería sano, cuerdo o comprensible recordar con gran pompa y hasta con festejo las muertes, la sangre derramada y la violencia desencadenada en dichos episodios? O episodios trágicos como lo que le pasó al expresidente Villarroel? Lo que pasó allá me pareció como glorificar el L1nch4m13nt0 de Villarroel como algo muy maravilloso y chulo. No pues!  No, no me agradó NADA su apología precisamente a la parte más densa y gore de esa historia. 

A mí, personalmente me aterra solo recordar o imaginar esos días.  Jamás quisiera que se repitan, ojalá que jamás nuestro país tenga que pasar por algo así de nuevo, y creo que a nadie con dos dedos de frente le gustaría que se repitieran.

Sin embargo, allá prácticamente se hizo apología abierta y desenfadada de toda esa barbarie!!! Miles de decapitados y muertos y sangre derramada por doquier mostrada ante todo el mundo como si fuese "la gran cosa", como el gran logro, como algo digno de vítores y aplausos. No puedo con eso ni lo comparto, y creo personalmente que eso, y que prácticamente nadie se manifieste contra ello, solo muestra la decadencia y la deriva de nuestra sociedad.

No sé, el gore estará "bien" (aunque a mí no me gusta) en el cine, en el arte, yo qué sé, pero definitivamente no es lindo cuando es real y se vuelve historia, me parece.  Y mucho peor cuando se vuelve ideología y se lo glorifica!!!






jueves, 11 de enero de 2024

Sobre falsas dicotomías y falsas equivalencias...


Escribí parte de lo que sigue a continuación como respuestas a ciertos temas tratados en ciertas publicaciones en RRSS, así que no esperen un texto cuidadosamente redactado, por favor, a pesar de que lo edité un poco ya comencé a hacerme bolas por ahí, porque algunas cosas del contexto no aplicaban. En fin, por favor, sepan comprender. Gracias. Dicho esto, a lo que toca...

I. Cuando razón y emoción / intelecto y sensibilidad no son excluyentes... - FALSA DICOTOMÍA

No son excluyentes ni tendrían por qué serlo


Dijo alguien por ahí: ⬇️


Ok, puede ser, pero en realidad creo que el hecho de sentir la vida y sus emociones de manera intensa no necesariamente equivale a una limitante u óbice para la racionalidad, es decir, el hecho de que una persona sea altamente sensible no hace que necesariamente su racionalidad disminuya o sea solo una racionalidad "aparente".

Mi experiencia:

Es bastante común y frecuente que me llamen "exagerada" y me miren como "ew!, qué intensita!" cuando hablo, cuando me expreso, cuando amo, cuando TODO!!!  Bueno, todo lo que no lastima ni es peligroso ni hace daño, quiero decir.  Por otro lado, irónicamente, es igual de común y frecuente que me llamen fría, desalmada, malvada, etc., cuando trato de matizar asuntos con un poco de lógica, razonabilidad y prudencia.  En fin, siempre fui muy emocional, el asunto es que a la vez también soy muy racional y desde eso de mis 30 aprendí a controlar mis reacciones (no mis emociones que siguen siendo igual de intensas) en situaciones problemáticas, para evitar hacerme más daño, para no afectar a los demás y para no complicar más la situación. Por otro lado, en cuanto a situaciones no problemáticas y afectivas soy siempre muy expresiva, "intensa" (como siempre me dicen) y demostrativa, ahí sí me dejo llevar totalmente!

Pero lamentablemente hay quienes confunden tener emociones SOLAMENTE con ser SIEMPRE hiperreactivo, visceral, impulsivo y desbordado, casi como alguien con TLP; y confunden ser calmo, prudente y racional en situaciones difíciles (aún siendo expresivo y aunque tu corazón lata a mil, tus manos tiemblen y te falte el aire) con "ser insensible" o "no tener emociones".   


Lo que pasa, me parece, es que la gente en general tiende a creer que para razonar tienes que restar sensibilidad emocional o que si tienes emociones ha de ser porque"seguramente" eres menos razonable y por tanto, más tonto. Personalmente creo ninguno de las dos sentencias es necesariamente cierta. Pero en fin, partiendo de esa creencia, algunos suelen decir que lo mejor es el "equilibrio" entre razón y emoción, o sea 50-50% cosa que tampoco comparto; y es que eso significaría que "hay que" ser solo medianamente sensible y la otra mitad duro y frío para dar cabida al intelecto; y solo medianamente razonable y el resto medio tonto para dar cabida a nuestra sensibilidad y empatía humanas. Y no, eso para mí no funciona.

El ser humano (y el cerebro humano específicamente), es tan TAN maravilloso y complejo que sinceramente creo que perfectamente tiene la capacidad de conjugar y desarrollarse en ambos sentidos a la vez, ambos A TOPE! al 100% los dos.

Y esa, desarrollar mente y corazón a tope, como uno solo, sin separarlas y mucho menos oponerlas, fue desde siempre (o al menos desde que tengo uso de razón) mi visión en la vida.  
Básicamente algo así...


Incluso he llegado a pensar, como una posibilidad que me cruzó por la cabeza solamente, que existen personas que tienen como esa predisposición innata para desarrollar al 100% ambas áreas, quizá por eso en muchos de ellos la hipersensibilidad a nivel emocional que se cree a veces se limita a ello, muchas veces quizá está presente también a nivel físico y sensorial, ¿conocen casos? Yo sí. Aunque bueno, a nível emocional no me gusta el prefijo este de "hiper", porque creo que sentir la vida así de intensamente no es algo que esta "de más", ni puede ser realmente "exagerado"; es decir, puede que lo sea quizá para los estándares "normales" de hoy (¿pero quién decide qué es esa "normalidad"?), pero no lo es definitivamente, creo yo, para la experiencia humana.

Además, es claro que algunos de nosotros tendemos a analizar todo de forma lógica y racional y si algo no tiene lógica (para nosotros y nuestra lógica) pues lo desestimamos, cosa que el mundo en general (no hablo del científico que ha de ser probablemente el 2 o 3%, quizá menos) no suele hacer por simple "inercia" de vivir y existir como "en modo automático", o qué sé yo por qué. ¿Eso nos hace calculadores y fríos e insensible?, hmmm ¡tampoco!, no necesariamente! Sin embargo, prevalece el mito, que si usas la razón, supuestamente ya eres frío, y no es así; o que si eres muy emocional, que supuestamente es porque eres tonto, y de nuevo, esto tampoco tiene por qué ser así.

Al final, por ese acercamiento racional al mundo entre otras cosas, es que a algunas personas les parece (o puede ser verdad) que quienes así procesan el mundo "no tienen filtro" (y eso lo ven como algo automáticamente malo, una vez más, sin necesariamente serlo), ya que si algo es un sinsentido simplemente lo dicen y exponen como tal, o por ejemplo, no suelen avalar ni participar de aquel sinsentido y se acabó; algo que para el mundo flemático se suele tachar automáticamente como "inflexibilidad", muchas veces, otra y otra vez, sin necesariamente serlo, sino que sería simple y llanamente algo que responde y obedece a ese enfoque racional y a la lógica con la que esas personas se acercan y procesan el mundo (y que los demás pueden no comprender simplemente porque quizá procesan el mundo de otra manera).

En fin, veo que ya me desvié un poco. Lo que digo es que me he planteado la posibilidad de que quizá pueda existir, en algunas personas, esa predisposición para desarrollar sensibilidad y racionalidad a su máximo, ambos a la vez.

Y creo que una pequeña gran muestra de que esa complejidad e interacción y conjugación entre racionalidad/intelecto y sensibilidad/emoción evidentemente existe en los seres humanos, es la música: la estudias, comprendes, estructuras y compones a través del intelecto (y con full matemáticas); la ejecutas a través de la combinación de tu capacidad y habilidades de coordinación motriz, espacial, etc. y lo que has racionalizando previamente sobre ella; finalmente y no menos importante, la compones y ejecutas también con base en ciertos parámetros y sensaciones que te dan distintos modos y tonalidades y ritmos para transmitir o expresar algo, muchas veces, algo muy íntimo o personal o trascendente, y llega a tu audiencia conmoviendo esas emociones y sentimientos que precisamente el músico tenía dentro en ese momento o aquello que lo supera y que precisamente buscaba transmitir y llegar a tocar en su público, tocar esas fibras, lograr transmitir y provocar aquello que ya residía en él o aquello trascendente a él.

La música es para mí algo así como un summum de todo cuanto el ser humano es capaz de aprender, desarrollar, hacer, contener y transmitir. Es más, existen estudios que indican que la música es la actividad del ser humano que más áreas del cerebro (o algo así, no lo recuerdo bien) involucra al ser desarrollada, y yo, al leer la nota, imaginé entonces como si la música nos permitiera desarrollarnos como seres humanos justamente, en toda nuestra complejidad, potencialidad e integralidad.

Con razón digo ahora, yo misma estudié ingeniería y cuando hice algunos estudios de música su teoría, y sobre todo, unir esa teoría a mi propia coordinación mental y muscular me pareció mucho más difícil y complejo que la ingeniería (que tampoco se me dio fácil), donde solo necesitas comprender racionalmente y el resto lo ejecutas y resuelves en un papel sin mayor complejidad y coordinación que la de tu mano para escribir los números que tu cabeza ha racionalizado y resuelto o comprendido previamente. Con la música es mucho más complejo, no me imagino, por ejemplo, como visualizar en mi cabeza 1 tiempo y 3/4 a 90 bmp (bits por minuto) más un silencio de 1/4 extendido por dos puntillos (cada puntillo equivale a la mitad de la duración de la figura anterior) para ejecutarlo con las manos, y peor aún, para hacerlo mientras canto en un ritmo totalmente distinto 😅 y estoy dando el ejemplo más sencillo para músicos experimentados, pero que para mí es un auténtico misterio!

Mis respetos para todos los músicos que han sabido conjugar tan maravillosamente ambas potencialidades del ser humano en su máximo esplendor!

En fin, por todo lo anterior amo esta palabra 🙌 aunque no sepa ni un caracol de japonés: 


EDIT 2025:  Y por eso también amé estas "frases célebres" que rescaté de Chat GPT de una "charla" en la que me puse a "filosofar" con ese bicho:

lunes, 28 de marzo de 2022

Valfar, ein Windir...


Terje " Valfar " Bakken (3 de septiembre de 1978 - 14 de enero de 2004), músico multiinstrumentista, compositor y vocalista, fue el líder y fundador de la banda noruega de black metal Windir.

Valfar nació y se crió en Sogndal, un municipio en el condado de Vestland, Noruega; en la orilla norte del fiordo Sognefjorden. Compuso sus letras, en un principio, en el dialecto Sognamål, propio de su región, lo que respondía al evidente amor y profundos conocimientos que profesaba en cuanto a su historia, mitología y folclore; hecho que se reflejó claramente no solo en sus líricas sino también en su música.  A partir de 2001, con el line up completo de Windir, Valfar introdujo también letras en inglés además de algunos elementos electrónicos.

A pesar del estilo de Windir, Valfar no se sentía del todo cómodo con el hecho de que se relacionara su música con la escena del black metal de entonces, por lo que denominó a su estilo "Sognametal". 

 

Windir

El nombre Windir significa "guerrero" en el dialecto Sognamål, típico de la región de Sogn, al oeste de Noruega, lugar de nacimiento de su fundador.  

Windir nació en 1994, como un proyecto en solitario de Valfar, quien para 1995 lanzó dos demos: Sogneriket, con ocho temas y Det Gamle Riket presentando cinco temas, ambos en formato cassette y con la colaboración de músicos de sesión (estudio): Sorg en las guitarras y coros en Det Gamle Riket y Jørn "Steingrim" Holen en la batería.


 

Posteriormente, Windir lanzó su primer album completo titulado Sóknardalr (1997), y más tarde le seguiría Arntor (1999).  Este fue el último álbum que Windir lanzaría como proyecto personal de Valfar.


Sin embargo, cabe mencionar que sus producciones, hasta entonces contaron aún con algunas colaboraciones de músicos sesionistas, entre ellas, Steingrim, para grabar la batería; Sorg todavía en las guitarras; Lars Stian "Invictus" Havraas en el bajo; Steinarson, en las voces limpias del álbum Arntor; I R. Aroy, en la guitarra de los tracks 2, 4 y 6 de dicho álbum; Harjar, también con la guitarra en los tracks 3 y 5 y T. Aroy, en los teclados del track final, en ambos casos, del mismo álbum.

Más tarde, en 2001, Valfar, por supuesto, todavía permaneció en la grabación de estudio de las voces guturales, guitarras, bajo, teclado y acordeón para el álbum 1184; pero contando esta vez con una banda completa y un line up official en vivo, músicos provenientes de la banda Ulcus, con quienes daría inicio a una nueva etapa para Windir. Este lineup estuvo conformado por Jarle "Hvàll" Kvåle en el bajo, Stian "Strom" Bakketeig en la guitarra principal, Sture Dingsøyr en la segunda guitarra, Gaute "Righ" Refsnes en los teclados y Cosmocrator en las voces limpias.


En 2003 lanzó el cuatro y último de sus álbumes, Likferd, con el mismo line up, el último disco que Valfar, em vida, sacaría a la luz.

Más tarde, sin embargo, en 2004, se lanzó un álbum recopilatorio póstumo denominado Valfar ein Windir (Valfar, un guerrero), como un disco conmemorativo tras el fallecimiento de su líder y fundador, Valfar. Este álbum incorporó algunos temas inéditos como Stridsmann o Byrjing, además de versiones en vivo y covers.


Finalmente, también en 2004, se llevó a cabo la grabación de un DVD en vivo, grabado en Oslo, Noruega; en instalaciones del Auditorio Rockefeller, como homenaje a su fundador y último concierto de Windir.  La fecha elegida fue también muy simbólica, un 3 de septiembre, día del nacimiento de Valfar.  Este DVD lleva el nombre de Sognametal, un concierto donde tocaron los restantes miembros de Windir, además de algunas otras colaboraciones, entre las que destacan Cosmocrator, en las voces limpias, y Vegard Bakken, hermano de Valfar, en la voz principal, como invitado especial, en algunos temas y abriendo el concierto con Sognariket sine krigarar.  Sture Dingsøyr, por su parte, asumió las voces principales tanto limpias como guturales, según el caso.


En este, que fue el último concierto de Windir, se tocaron un temas incluso de los primeros demos de Valfar, canciones tales como Krigaren si Gravferd (el sepelio del guerrero), interpretada por su hermano Vegard, un tema muy significativo por el motivo principal del concierto (Valfar) y por ser el primer track de su primer demo, Sogneriket. El DVD incluye además material extra con presentaciones de Windir entre 1996 y 2003, todavía con Valfar a la cabeza.


La partida del guerrero

Con solo 25 años casi recién cumplidos, un 14 de enero de 2004 y cruzando caminos de nieve, Valfar se dirigía hacia la cabaña de su familia en Fagereggi, pero nunca llegó. Tres días después, las autoridades encontraron su cuerpo en el valle de Reppastølen. Valfar había quedado atrapado en una tormenta de nieve, falleciendo de hipotermia.

Parte del comunicado que emitió la banda informando sobre su muerte sostuvo lo siguiente:

«Al parecer Terje se dirigía a su cabaña familiar en Fagereggi, pero debido al clima frío y la nieve, el viaje se volvió mucho más difícil de lo esperado.  Cuando se percató de que no podría llegar, al parecer trató de abrirse camino de vuelta; pero desafortunadamente no lo logró. La evidencia forense informa que nuestro amigo murió de hipotermia.  

Este trágico accidente ha hecho que estos momentos sean extremadamente difíciles para su familia, miembros de la banda y amigos. Esperamos se respete su memoria y se deje llorar en paz a sus más allegados. 

Un gran hombre ha fallecido, pero su música vive para siempre. 

Hváll, Steingrim, Sture, Strom & Righ.»

 

El impacto de su muerte en la escena del black metal caló al punto de que se instalaron teorías, según las cuales, Valfar habría predicho su propia muerte temprana en su canción Journey to the End (Viaje hacia el fin): 

«I embraced my vision, 
as it was common for me, 
a fate, a destiny, 
an inevitable early death. 
Finally I'm dead, 
and the vision is revealed 
for everyone else.»


Vreid

Casi dos meses después de su muerte, los miembros restantes de Windir decidieron disolver la banda.  Sin embargo, más adelante, en 2004, retomaron su actividad y formación bajo el nombre de Vreid, con la idea de continuar el legado y sonido de Valfar.  La banda ha permanecido vigente y activa hasta la actualidad, hoy con Stig Ese Eliassen, reemplazando a Strom en las guitarras desde 2010, y aún mantiene el sonido característico de aquel metal bautizado por Valfar como "Sognametal".

La banda sacó todavía algún material en memoria de Valfar y de Windir, material que era muy difícil, por no decir, prácticamente imposible de conseguir a estas alturas, material como camisetas o sudaderas de la banda o, ¡vaya sorpresa! un box set tan impensable como inesperado y valioso para coleccionistas y amantes del legado de Valfar, una edición con los cuatro álbumes de estudio de Windir, por primera vez, en vinilo, todos ellos en un bellísimo pack de madera grabada; una edición limitada a solo 1184 copias: The Sognametal Legacy.



...en memoria de Valfar, quien partió de este mundo un día como hoy, 14 de enero, hace 19 años.
Sin embargo, el legado de su música aún nos acompaña.

RIP Valfar ...ein Windir.







martes, 24 de julio de 2018

"The Wall"... una apreciación personal


A manera de introducción, pero una muy personal...

Ernesto Sabato "Hombres y Engranajes"
Lo sé, no es la portada de "The Wall",
pero siempre me recordó a ella...
Es una pintura del pincel de Ernesto Sabato,
cuya obra, a propósito, parece comprender muy
bien los temas que trata la magnífica 
obra que ocupa este post *
Me hallo aquí debido a que interpretar esta obra (sí, estoy metida hasta el ama en ello ahora) me movió demasiadas emociones, incluso confieso que las oculto para no ser tomada, a la ligera, por una loquita a la que solo se le zafó un tornillo.  No es que importe mucho el que dirán, es que sé cómo afecta en la vida práctica ser censurada, acallada, insultada, prejuzgada etc., por quienes no comparten tu visión por el simple hecho de no compartirla, por quienes en lugar de refutarla con argumentos se limitan a descalificar a la persona, o peor aun, su calidad humana y como persona; hablando de lo que desconocen desde una pequeña burbuja de confort y prejuicios ...y a veces, solo a veces, me quiebro.

Y bueno, da la casualidad que justamente en este último tiempo he sufrido más ataques que en toda mi vida, ataques que me han intentado tumbar en varios sentidos e incluso intentaron callarme (razón por la cual, contrariamente a lo esperado por aquellos, decidí dejar de manejar de forma privada este blog y publicarlo).  Fueron  varias personas de mi entorno cercano con prejuicios y señalamientos, con injurias y calumnias incluso, con “consejos amistosos” sobre que debo dejar de escribir porque absolutamente a nadie le interesa leer lo que escribo, a nadie le interesa leer lo que opino y porque nadie jamás va a leer mis aburridos y largos textos sobre esas cosas "sin importancia" y que solo a mí me importan, cosas sobre las cuales, según dijeron, los demás se ríen y hacen mofa, textual.  Todos ellos eran, supuestamente, motivos por los cuales era yo quien debía visitar a un psiquiatra, es decir, no por otras razones válidas, sino por lo que en teoría hacen los demás a mis espaldas, y también porque según aquel "consejo amistoso", lo necesitaba para dejar de ser tan "rarita" y ser más "normal".   Y valga recalcar que todo eso me lo decían "por mi bien", en teoría... no sé ustedes, pero a mí algo no me cuadra.

Todo ese contexto, las zancadillas, los juicios y prejuicios, verme envuelta en interpretar justamente ahora la obra, entre otras cosas (como cierres) que ni menciono; todo ello sumado a lo que siempre significó y significa para mí esta banda y esta obra, movió y tocó demasiados sentimientos y pensamientos, hoy además revividos y exacerbados en cada ensayo y por cada vivencia... Todo eso, en conjunto, es lo que me lleva hoy a escribir este texto.   Es demasiado fuerte, demasiado sobrecogedor lo que está pasando ahora, más de lo que me sienta cómodamente admitir.

Así que simplemente hoy quería escribir, hoy que puedo, dejar mi impresión sobre esta majestuosidad de obra, aún con lo poco que sé sobre artes audiovisuales, pero con lo mucho que me llega.  Hoy estoy aquí para volcarme un poco en estas letras...   

Una pequeña, muy pequeña parte debo decir, la extraje de un ensayo que hace años, en la carrera de comunicación, hice sobre esta obra, pero no pasa de un 5% a decir verdad o por ahí va la cuestión, y es que al releer aquel ensayo sólo pude ver lo pueril que me resultaba hoy, pude ver cómo con cada año que pasa esta obra simplemente la interiorizo más, ¿qué tan saludable será eso? ni idea, pero creo que es así, cada vez entiendo algo más y le encuentro más ...o cada vez ella me encuentra más.  Y ya sin más preámbulos y preparada (eso espero) para enfrentarme a ella una vez más, aquí voy.

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Roger Waters

“The Wall” es para mí mucho más que sólo la presentación de una historia, es una obra conceptual que sume al espectador, con majestuosidad tanto en imagen como en la música, en un viaje al interior de la psique del protagonista.  La música parece perfecta en relación con la parte visual, y el conjunto induce a interiorizar, casi por ósmosis, ideas abstractas y manifiestas; pensamientos,  emociones y arte, no deja atrás ninguno.  

Esta obra, más allá de la historia misma, presenta postulados, conceptos, ideas que viven a veces en nuestra mente individual o colectiva, como sociedad o individuos, pero son casi tabú, o anatema, mejor dicho, situaciones que calan cada ámbito de la vida, pero que solemos ignorar, preferimos ignorar, decidimos callar, y que llegado un momento, a veces, necesitamos gritar.   Explora un mundo interior, con sus demonios e ilusiones, sus desencuentros y emociones, su ira, miedos y sus anhelos.  Asimismo, exteriormente, muestra aquel mundo patéticamente prefabricado, encubierto muchas veces, ese del que todos formamos parte, aunque quizá al que no todos pertenezcamos, figurativa y, lo impensable, hasta casi literalmente, como el caso de quienes, en cierta medida, viven un poco al margen... o quizá dentro de un muro.

Sin embargo, algo que parece quedar claro en la obra es que, infortunadamente o no, el protagonista "debe" permanecer ahí, o de lo contrario, muestra cuán fácilmente, como él,  podríamos terminar marginados, ya sea por nuestra propia mente o por nuestros semejantes, o ambos; apartados por no encajar en el molde y no saber sobrellevar ese hecho sin sufrir sus embates.   

Es claro lo desconsoladora que puede sonar para algunos la idea de TENER QUE adaptarse, sí, mas ante el desamparo, ante la soledad más absoluta, esa que carcome hasta la médula, esa que duele, esa cuyo silencio hace que sólo los propios pensamientos queden resonando en la mente, que solo allí hagan eco y sean la única compañía, esa que amenaza con sumir al individuo en el marasmo o a morir sin que el mundo se entere siquiera; ante tal desolación (nada romántica he de decir, contrario a lo que algunos se figuran por ahí confundiendo la soledad como elección y la impuesta), ante tal situación de completo aislamiento, ¿qué es lo que vale?, ¿qué queda?

Somos seres sociales, sí, la colaboración entre la especie existe, por supuesto, pero más allá de eso el "camino al éxito", en los términos de ese sistema, parece no ir por ahí; el mundo al parecer nos quiere amoldados, el mundo, mejor dicho, el sistema, nos quiere pérfidos, lo que parece contar es la carrera encarnizada por cumplir con las expectativas ajenas y con lo que el mismo sistema impone de forma casi absolutista sobre lo que la palabra “éxito” significa; ante tal perspectiva, decía, ¿qué queda?, ¿sucumbir y perderse a uno mismo?, ¿ser uno mismo y quedar apartado en un túnel oscuro y solitario?, ¿aparentar tal vez? ¿Qué es lo que queda realmente? 

Esto es algo, una pequeña parte de lo que esta obra conceptual, a mi modo de ver, intenta plantear y desentrañar.  Al parecer nada de lo que vale la pena realmente, en el mundo de los de afuera de ese túnel parece importar (túnel que aparece en la niñez de personaje y que creo ver, como prefigurando el muro de sus años de adultez).  Nada de lo trascendente, fuera de aquel túnel, parece importante, sólo trivialidades; todo se muestra como una carrera sangrienta por el poder, por cumplir expectativas ajenas, por cumplir con esa noción de "éxito" impuesta; todo parece un teatro, pero no mágico, sino torpe; algo real y pre-fabricado, el pequeño Pink lo advierte,  pero ya que no se integra y vive como un cordero cegado por el deseo de supervivencia y socialización, se condena a vivir desechado por la sociedad desde pequeño, aislado... tal vez en ese túnel oscuro e impenetrable en el que ya pronto nadie lo puede ver claramente y por tanto nadie lo puede entender.   

Tal es el concepto que en la obra representado por la imagen del muro, cada vez cerrándose más y más sobre el personaje, cada vez más sólo, cada vez más alejado, encerrándose más en sí mismo, en su mundo.  Su muro lo protege de sucumbir, pero a la vez lo aísla más, entonces menos lo comprenderá el mundo “de afuera”, por lo que nuevamente, sólo le queda cerrarse más y más en una suerte de círculo vicioso cada vez más difícil de romper. 

Esos, por un lado, son los muros del aislamiento del alma humana no amoldada a estos tiempos que corren vertiginosos hacia no sé qué visión tan plástica del “éxito”, es precisamente eso lo que se refleja en la "instrucción" severa y conductista del maestro de Pink; aislamiento en el cual se ve  sumido el protagonista, quien no se conforma con vivir de la manera automática en que se supone debería hacerlo una persona "de bien", es decir, bien moldeada (y titereteada), y decide de alguna forma, aunque claramente incomprendida, expresar su ser auténtico, desde niño, con sus aspiraciones, su crítica, sus sueños, miedos y defectos incluidos, pero en medio de ello deja ver también su vulnerabilidad, hecho que aun siendo un niño no le es “perdonado” (como si existiera algo que perdonar). Y no sólo se habla aquí de un sistema educativo que además de oprimir su espíritu libre, lo adoctrina precisamente para que desde niño deje de serlo, para que deje de ser libre, sino de aquel que se extiende más allá, ese que crea predispone también la educación en el hogar, ese que avala ya promueve guerras y toda suerte de atrocidades.   Todos nacemos, considero, con una innata curiosidad, con esa capacidad de cuestionarnos sobre el mundo que nos rodea y esa sed de aprender; cosas que raramente se pueden ver suficientemente incentivadas, es más, en el film se muestra cómo aquello  directamente, a través de la escuela, se anula, como algo indeseable.   

Pink "tendría que" haberse ajustado a “lo normal” a lo “socialmente aceptado”, aun siendo tan niño o tal vez precisamente por eso.  El sistema sabe muy bien que son más "moldeables", para mal o para bien lo son, cual pequeñas esponjas que absorben todo a su paso, y nótese esto, lo recordaremos más adelante, de forma tácita, en este texto.  Todo esto me recuerda más de un escrito de Hesse, quien en este libro que citaré, al parecer vio claramente lo que vengo explicando a partir de su propio personaje:
"Tengo gran fundamento para creer que fue educado por padres y maestros amantes, pero severos y muy religiosos, en aquel sentido que hace del quebranto de la voluntad la base de la educación.  Ahora bien, esta destrucción de la personalidad y quebranto de la voluntad, no dieron resultado en este discípulo; para ello él era demasiado fuerte, demasiado altivo y espiritual"
"[Los Hombres] han nacido para la tierra, no para el agua.  Y, naturalmente no quieren pensar, como que han sido creados para la vida, ¡No para pensar!  El que piensa, el que hace del pensar lo principal, ése podrá acaso llegar muy lejos en esto; pero éste precisamente ha confundido la tierra con el agua, y un día u otro se ahogará"
Hermann Hesse, El Lobo Estepario, 1927

Pero aun en medio de todo, a pesar de sus miedos y bajo terribles reprimendas, todavía se ve cómo el pequeño Pink se expresa, como añorando algo distinto, y se muestra a sí mismo tan transparente que queda vulnerable ante un mundo frío y duro que no lo comprende y que a su vez es incomprendido a través de una herencia vergonzosa de "educación" mutilante.   Entonces queda expuesto, se siente desnudo, es juzgado (y bajo paupérrimos criterios por cierto) por personas que sufren a su vez la misma represión, ¿qué le queda entonces?, ¿cubrirse tal vez?  y eso es precisamente lo que hace el personaje, se cubre, se vuelca sobre sí mismo, y más tarde, en su adultez, se aísla; sólo busca protegerse...  

Así, en su adultez, aun no lo ha olvidado nada, aun persiste su inconformidad, pero sobre todo su dolor y el miedo, ese que nació a partir del desamparo y dolor provocado por la guerra, al perder a su padre, y que no hizo sino agudizarse con la sobreprotección de una madre que en lugar de ofrecerle un apoyo sano sólo le generaría más inseguridades y más miedos por la inherente idea, causada por su sobreprotección, de que en verdad estaba totalmente desamparado ante la vida, de que no era capaz de cuidarse  y decidir por cuenta propia; creando así, sobre sí mismo, la imagen de un ser indefenso ante el gigantesco mundo que le esperaba afuera; en su mente, debido también a sus experiencias previas, se figura un gigantesco y monstruoso mundo mostrando sus fauces, dispuesto a devorarlo. EDIT 2022: [Así me siento yo ahora, la gente me indigna hoy tanto como me da miedo...]

Pero aún más demonios le seguirán aquejando...  parecen a momentos demonios que buscan su redención, la redención de su alma y espíritu libre, encarcelado por ideas absurdas e incomprensibles para él que el sistema impone para hacer de cada uno de nosotros “just another brick in the wall”, como la piedra de la lápida mortuoria de su padre, lo único que quedó de él.   Y esos, son demonios a la vez porque lo torturan, pero también le muestran, aún sin dejarle acercarse a ella, esa libertad, y cuán lejos y apartados de ella nos encontramos como sociedad, cuán lejos él mismo se encontraba, y más aun al estar subyugada esta no sólo por el sistema, sino también por sus propios miedos, vacíos y traumas.

Así, sumido, resguardado y protegido en su celda personal, esa que lo separa del mundo frío, materialista, prefabricado y consumista, Pink va levantando el muro que lo protege y a a vez lo aísla; ese muro de sus miedos y desavenencia con la sociedad, desde allí muestra su deseo de no querer vivir así, de manera automática, y cayendo al final, paradójicamente, en una apatía manifiesta y en el más puro marasmo.   Es claro que desde niño no deseaba ser parte de ese mundo frío en el que al parecer solamente se vive por no morir, para ser una piedra más; pero inevitablemente y desgraciadamente para él, es parte de ese mundo y al no encajar como en un rompecabezas comienza destruyendo su entorno y termina destruyéndose a sí mismo.

Este es un largometraje cuyo fondo muchas veces no es comprendido del todo y que en ocasiones  levanta toda clase de prejuicios y señalamientos, curiosamente, bajo la misma hermenéutica que su contenido denuncia, y por lo mismo, creo que aquello bien pudo ser completamente previsible desde su concepción.   Pero más allá de cualquier prejuicio, más allá, lo complejo de las ideas que maneja, en primera instancia aunque pueda no resultar fácilmente digerible en todos los ámbitos, y muy independientemente de ello, debemos admitir que expone varios conceptos importantes, varias ideas y demasiado en que pensar y sobre lo cual reflexionar.  

Es más, yo que me atrevo hoy a verter mi impresión, a pesar de calarme esta obra hasta el alma a niveles que me causaría ciertos reparos admitir abiertamente, por ejemplo, frente mis compañeros de escena, aun con todo; no me siento del todo segura de haber comprendido por completo lo que el autor, me refiero a Roger Waters, tenía en su cabeza o buscaba trasmitir con una obra tan elaborada en subjetivismo, en cuanto a explorar el universo particular tan único que cada uno de nosotros podemos tener en nuestra mente, modelado a partir de tan disímiles experiencias, mundos tan distintos, pero a la vez, con sus sufrimientos y dilemas existenciales que nos resuenan, y nos resultan también tan conocidos… 

Para mí no es sólo una historia, con muchas aristas por cierto, es un viaje por la psique humana, quizá la de aquellos que como diría Sabato (a quien el mismo Waters rindió homenaje y dedicó uno de sus conciertos en Argentina) muchas veces no se logra ver o comprender en medio de las urgencias de la vida cotidiana, o peor aún, en medio de esa carrera encarnizada de que hablé al principio, esa carrera tan dura, tan fría y tan ajena a todo lo sublime que aun nuestra alma puede albergar.  Como decía, todo eso ya lo vio Sabato cuando escribió: 

“Cuando camino por una plaza, al contemplar la nobleza de los jacarandaes, o cuando veo aquellos rostros inefables que siguen estremeciéndose ante un cielo tormentoso, o los que aún tiemblan al pronunciar palabras sublimes, pienso entonces en la desdicha de los hombres destinados a la belleza, pero forzados a sobrevivir en la banalidad de esta cultura donde lo que alguna vez fue sentido, ha degenerado en burda diversión, en estimulantes o patéticos objetos decorativos. Triste epílogo de un siglo destrozado entre los delirios de la razón y la crueldad del acero.”  Ernesto Sabato, Antes del Fin, 1998.

Pintura de Sabato
Siempre mi mente llevándome de Sabato a Pink Floyd y viceversa...

"El Alquimista", Sabato

Es claro que el protagonista sentía desprecio por ese materialismo ciego, por ese consumismo extravagante e insaciable, por aquella masa de gente que, ilustrada muy bien por las máscaras, actúa clónica y automáticamente, cuyos sentimientos y cuya dignidad el sistema ha ordenado infravalorar, lo cual se ilustra muy bien con la imagen de la picadora de carne a la que todos los niños, como corderos llevados al matadero, se dirigían.  Esa masa todavía con sentimientos y emociones pero que lleva  impresa en todos sus “componentes” (porque así el sistema los considera) una máscara despersonificante y lo peor de todo, deshumanizante, de tal manera que puedan lucir todos iguales y así poder formar parte una sociedad que les exige no sólo actuar, sino pensar y sentir de una determinada manera o de lo contrario, de no usar esa máscara, de no amoldarse, los sentencia vivir aislados, “por el bien de la sociedad” o porque simplemente no le "sirven" (así de utilitarista), relegados a ese túnel de soledad e incomprensión.  

El sistema los segrega, los margina, porque aquellos "rebeldes" son "peligrosos", pues no sólo piensan, reflexionan y sienten, sino que ven más allá, porque además  observan, pero, como diría Foucault**, eso al sistema no le conviene, no quiere individuos que observen, sólo individuos que puedan ser observados, sin observar (de ahí el concepto del Panóptico Foucaltiano).   EDIT 2022: [Y hago un paréntesis aquí, hoy hasta esa "rebeldía" se ha diluido en recetas elaboradas y vendidas por el propio sistema sobre cómo ser un buen "rebelde", un buen "antisistema", hoy se regula y se observa hasta eso, el monstruo de prejuicios e intereses que imponía mentalidades hoy impone también rebeldías, y te vende la receta, y la compras... "rebeldía enlatada, precocinada y light", para jóvenes "cool" y de buenas intenciones.  Todo un "hit" en el mercado.

Retomando el hilo,] como decía, aquellos son peligrosos para ese “orden” establecido, así que si observan y no callan, es claro que no encajan, y si se manifiestan, el mundo prefiere tacharlos de locos, y deshacerse “por el bien de la sociedad” de aquellos que pretendan hacerle ver un atisbo de realidad, fuera del pan y circo, del entretenimiento vacío, del consumismo, del materialismo fatuo, de las normas obsoletas, del adiestramiento, del adoctrinamiento, del lavado cerebral al que se pretende someter al individuo de tal manera que no pueda ser ya librepensante… 

Se puede ver, además, tan claramente, su ser vulnerable y noble, ese que busca desesperadamente afecto y ternura, que teme con un temor casi absurdo, por su magnitud, la posibilidad de ser herido.  Es completamente vulnerable aún a pesar de la impresión fría que por su apariencia pueda dar, alejando, con y sin intención, precisamente a las personas que podrían entenderlo.  No sabe cómo manejar esas situaciones, pues es demasiado susceptible y hasta violento, quizá como producto de su inseguridad y traumas, así como demasiado vulnerable como producto de su soledad.

Esa soledad que lo había llevado a manifestar actitudes, pensamientos y sentimientos de un típico “freak” para el común de la gente; me refiero a comportamientos no aceptados socialmente, pero que no tenían nada de pernicioso en su infancia, y pudieron no haber sido tomados así en una realidad no ultrajada como la nuestra, actitudes y manifestaciones tales como ser transparente, crítico , vulnerable, sensible, etc; como no aspirar a la típica definición de éxito que el sistema nos inculca como única verdad…  como escribir un poema de corte social en clases de matemáticas.    

Pero al mismo tiempo, manifiesta actitudes claramente insanas, como la de esperar de su pareja la protección que un día tuvo por parte de su madre; teme con un horror exacerbado sufrir en manos de ese ser atroz, grotesco y malévolo que para él parece ser potencialmente la mujer, una idea alimentada por sus miedos aún a pesar de necesitar tan fuerte y vehementemente la ternura y el cariño de una mujer, que llegue a entenderlo y "curar" sus miedos, pero eso, evidentemente, no era competencia de ninguna mujer, sino suya propia.

Entra entonces en un constante conflicto tanto exterior como interior: 

Externo, en relación al absurdo y prefabricado mundo que le rodeaba, y donde para él además, siempre debió contar con alguien que le asegure protección donde, ante la  carencia del padre,  se aferró exageradamente  al cuidado de mamá, ya que ella, con su sobreprotección, le inculcó, quizá inadvertidamente, que sólo ella podría protegerlo y procurar su bien en ese mundo malvado que al parecer, para él y según su visión, sólo podría hacerle daño.  

Por otro lado, entra a la vez, en un conflicto interno entre las diversas facetas de su vida, aquella alma dividida entre amar y entregarse, y su terrible temor a hacerlo, y delimitado por la delgada línea que se halla cruzando de ida y vuelta una y otra vez, "entre el bien y el mal".  Su conflictivo yo interno estaba en una pugna constante y tan cruel con el protagonista que al parecer no podía o no sabía como afrontarlo, cayendo en una apatía y un marasmo sobrecogedores, tanto así que veía muchas veces en la autodestrucción y/o la autolesión una especie de libertad, esa que sentía se le había negado, enclaustrado, como siempre, en las altas paredes del muro que él mismo empezó a construir y que la sociedad de muy buena gana le ayudó a levantar y reforzar, por su propia y manoseada idea de “bien”,  ese muro que también su propia madre, aun sin intención, también ayudó a construir. 

Así es cómo Floyd va constituyendo su propio mundo, había sido apartado por la sociedad en un túnel impenetrable del que percibo una pequeña alusión al inicio, cuando niño, en la escena del tren, y así va levantando piedra a piedra ese muro, donde cada piedra es un miedo, es un trauma y un vacío, un dilema no resuelto, así como también son piedras hechas de prejuicios sociales, de normas escritas con letra muerta, de humillaciones, de burlas, de represión, de censura, de quemeimportismo, de segregación, de acallamiento… ese muro que, a la vez que lo protege, lo aísla; haciendo de él una persona solitaria e incomprendida, pero también cada vez más fría; lo cual lo aleja aún más de todo, lo que por sí mismo, inevitablemente, va aumentando más y más piedras a su muro, ese caparazón infranqueable aún para sentimientos tan nobles como el amor.  

En ese aislamiento, se va convirtiendo en un ser cada vez más frío, por fuera, como un mecanismo de defensa ya ineludible para él a esas alturas, ante esa magnitud de las cosas...  su aislamiento y ese círculo vicioso retroalimentado crecía cada día más como una bola de nieve, y lo que empezó desde su infancia, lo perseguiría hasta su adultez.

Llegué a percibir su aislamiento del mundo -no solo de forma física sino también emocional- como algo ya, en buena medida enfermizo, y no por no "encajar", sino por el dolor en que vivía sumido el propio personaje.  Él casi gritaba por ayuda, y ésta ayuda, en el momento más álgido y de quiebre, en una de las escenas más sobrecogedoras de la obra, y no de la forma ideal, se puede decir que llega, pero no a tiempo, no desde una liberación real de esa angustia, sino precisamente a causa de la opresión de ella en el alma del protagonista.  La "ayuda" llega, pero solo de forma física, como si ese aspecto fuese lo único que importara, como si importara más la sola existencia que realmente el hecho estar vivo, nótese lo que quiero decir cuando hablo realmente de VIVIR.   "Llega", de alguna forma, quizá solo física, y no sin duras (y quizá necesarias) reprimendas, juicios y acusaciones.  "Quizá", digo, ya ni yo misma lo sé en este punto...

Es por eso que digo, su aislamiento se muestra enfermizo no sólo por sus demonios y luchas personales sino porque, ese punto de quiebre al que llega antes justo de liderar él mismo a multitudes adoctrinadas y enceguecidas, ese álgido punto y todo lo que lo llevó hasta allí representa, a mi modo de ver, un claro reflejo no sólo de un individuo con problemas, sino eminentemente y sobre todo, refleja una sociedad enferma, esa que no escucha esos gritos por ayuda, esa que no lo deja ser, esa que sólo vive feliz o absorta en su propia vanidad, esa que no ve a su alrededor, todo se reduce a esa lucha encarnizada e individualista, sin importar a quien se pisotee, o cuantos yacen abatidos en el "camino" al éxito.   Esa existencia eminentemente materialista que juzga y prejuzga, que impone, que condena, esa que aísla, que aparta, que ahoga, colocando solamente más y más piedras a su muro de aislamiento.  

Es algo extraño, justamente hoy que estoy releyendo a Hesse una vez más, y después de haber escrito ya este ensayo (o lo que fuera) encontré algo que me llamó la atención al respecto, justamente, sobre lo que acabo de decir.  Vuelvo entonces a su personaje lobuno:
"[Sobre las notas y fantasías patológicas de un pobre melancólico aislado]... Pero en ellas veo algo más, un documento de la época, pues la enfermedad psíquica de Haller es, hoy lo sé, no la quimera de un sólo individuo, sino la enfermedad del siglo mismo, la neurosis de aquella generación a la que Haller pertenece, enfermedad de la cual no son atacadas sólo las personas débiles, sino precisamente las fuertes, las espirituales"  Hesse, Op. cit.
Más tarde, se llega a ver a sí mismo como renacido entre las cenizas de la traición y el aislamiento, se concibe más fuerte por su aparente frialdad, pero es aún por dentro un ser frágil que necesita calor, la tibieza de un corazón que llegue a cuidar el suyo sin herirlo.  Pero no, en su mundo eso es casi imposible, no está mamá para protegerlo, se vuelve a figurar entonces una imagen patética y hasta monstruosa de la mujer, hasta que finalmente declara no necesitar absolutamente nada del mundo exterior al suyo, destruye su entorno cercano, se cierra por completo en su muro y se despide por completo del mundo exterior, no lo necesita... ahora lo él lo manipulará a su antojo 

Él no pudo ser pulido para amoldarse a expectativas ajenas, para encajar y ser otra piedra más en el muro, un muro a propósito hecho también de fachadas e imposturas, no permitió ser pulido para ser una piedra más, o como diría Sabato, un engranaje más en la gran maquinaria anónima.   Todo ello tenía que hallar una vía de escape, y aunque dolorosa para él, la halló en la autodestrucción y la de su entorno.  Todo ello determina el aislamiento en que se ve irremediablemente sumido este personaje, y es ese, en mi opinión, el tema central de esta majestuosa obra.

Es decir, ese muro, no sólo es aquel construido alrededor del personaje como mecanismo de defensa, sino que se puede apreciar cómo la metáfora de dicho muro es llevada también a representar a la sociedad misma,  al sistema; es un muro constituido por piedras (individuos) pulidas todas de tal manera que encajen perfectamente,  es decir: “Another Brick in the Wall”.   

Este segundo concepto se vio claramente representado en la trama, por ejemplo, en ese sistema despersonificante y deshumanizante de educación que se denuncia, ese sistema de educación y sus ideas tácitas de anulación de toda individualidad, de la curiosidad innata, de toda libre iniciativa, libre pensamiento y libre expresión; así como en la imagen posterior en la que el propio Floyd se convierte en un líder de muchedumbres y fanáticos totalmente enceguecidos y adoctrinados por su mandato, exponiendo de esa manera cómo el sistema adoctrina y va anulando cualquier rastro de individualidad (no confundir con individualismo), de libertad de acción, de pensamiento crítico, de autenticidad, de curiosidad, y en síntesis, gran parte de nuestro potencial, en pro de convertir a los "educandos" casi en simples piezas intercambiables en el deshumanizante sistema materialista y de consumo, de entretenimiento y dopaje mediático y circense.  

Entonces, él mismo termina convirtiéndose en aquello que le cortó las alas de niño, él mismo se convierte en lo peor del sistema y comienza a manipular y adoctrinar; él mismo, en su trauma, adquiere las características de aquello que lo devastó...  ahora él es el "fuerte", el dominante, ahora es él quien impone y controla, a quien casi rinden pleitesía.  Así cree volver a la vida, así "renace", para no ser nunca más al que imponen, sino quien impone, nunca más quien dominan, sino el que domina y manipula, las balas que intentaron matar su alma él, en su trauma, las internalizó de forma nefasta y ahora es él quien dispara.

Cuando niños, los seres sin identidad y moldeados eran representados por las máscaras y por su camino, sin elección alguna y sin voz, encaminados directamente hacia el matadero; cuando adulto, él mismo adoctrina muchedumbres, y aunque ya no llevan máscaras llevan uniformes y consignas que tienen al final el mismo efecto: el intento de anulación de su ser, su unicidad y dignidad humana, pasando a ser todos ellos simple carne de cañón o simples "soldados" amaestrados, que hacen lo que el líder señala, sin cuestionar, para que el sistema establecido funcione como tal; todos cegados y sin voz para constituir la sociedad pre diseñada, esa gran maquinaria anónima sin humanidad ni sentimientos (no son lícitos), para levantar ese gran muro; donde cada uno representa una piedra, la cual “debe” ser pulida a conveniencia, y si no encaja, ser desechada por ser "inservible".  

Pienso que tal vez The Wall exterioriza y hace palpables varios pensamientos y sentimientos ocultos bajo un velo de conformismo, falta de educación (y no hablo de cartoncitos), comodidad, o quizá simplemente de ignorancia (y no es un insulto, hablo de ignorar, desconocer o no preguntarse sobre ciertas cosas).  

Esa hermenéutica es muy difícil de romper, sobre todo cuando las ideas que cuestionan todo aquello tienen también el potencial de sacarnos fuera de la zona de confort y autocomplacencia.  No creo tampoco, ni de lejos, que exista un cambio radical al que podamos aspirar, ni siquiera en el largo plazo, perdón pero soy realista, estamos demasiado metidos en esta forma de vida, de ver y hacer las cosas, metidos hasta el cuello, y si realmente no queremos morir biológica o socialmente sólo queda “intentar” nadar sobre el fango , así de desmoralizante como suena.  Triste pero cierto, seamos realistas, no podemos pretender abstraernos totalmente de este sistema pues vivimos inmersos en él, puede sonar desesperanzador lo sé, mas aun viviendo en medio de todo ello, al menos creo que podemos todavía intentar sacar la cabeza del lodazal, y hacer algo,  hmmm se me viene a la cabeza, quizá, ¿ayudar?.  Estamos en el lodazal, sí,  pero NO todos somos parte de él, ni de lo que representa; aun podemos crear conciencia, no llegando a un nivel destructivo o autodestructivo como al que llegó el personaje, sino, solo por mencionar algo, defendiendo el derecho a la libre expresión (no libre agresión) y elección, a la información, defendiendo el derecho al libre pensamiento, al pensamiento crítico y al criterio propio sin por ello merecer agresiones o cualquier suerte de agravio, censura o acallamiento.

Por otro lado, no usar esa máscara creo que es otra forma de rebelarse ante tantísima impostura e imposición, el mundo nos quiere falsos y pérfidos, pero ¡no tenemos por qué darle gusto! (una de las mejores lecciones que me dejó alguien), podemos quitarnos y no usar más esa máscara que despersonifica, que no sólo nos roba la identidad, sino que también deshumaniza, nos ata a ser simples piezas intercambiables de esa maquinaria anónima de la que habla Sabato, esa que te exige tener dos caras, que dice que la auténtica nunca la has de llevar a terreno de lo social porque simplemente decretó, como ente abstracto que es y que sobrevive solo en el imaginario popular, que aquella autenticidad no es socialmente aceptada ni mucho menos "exitosa"; casi obliga a falsear, a falsearnos a nosotros mismos, a la hipocresía, a vivir expuestos como mercancía en ese escaparate social; y al final de cuentas a perdernos a nosotros mismos, pero no, nuevamente, ¡no tenemos por qué hacerlo! 

Aun así, hemos de estar lo suficientemente conscientes que todo tiene su costo, pero asimismo creo que sabemos que este bien podría valer la pena pagarlo, al final, más allá de lo banal de este mundo y sobre todo, si en medio de esa toma de conciencia nos percatamos de aquellos gritos de ayuda, nos percatamos que todos, todos nosotros somos seres que necesitan de afecto por muy frío que alguien pudiera parecer, sea por sus vivencias, sea porque se protege, o sea porque simplemente es ese su temperamento, cada mente es un mundo, pero cada mundo encierra un ser humano tal como  lo somos nosotros mismos.

Y permítanme una vez más volver a Hesse:
"Sus notas  [o esta obra, diría yo], son un intento de vencer la gran enfermedad de la época, no con medios indirectos y paliativos, sino procurando hacer de la misma enfermedad el objeto de la exposición" Hesse, Op. cit

Pero Floyd se derrumba una vez más, ese líder no era él, ese líder sectario era su caparazón, no hay otra salida, solo le queda romper el muro...

Pienso que la obra puede estar destinada a personas que desean romper estereotipos -no sólo apaciguar lo que a veces produce tanto temor, es decir, el aislamiento al que se ve sometido si lo hace- y de esa manera romper también el muro de los propios temores y prejuicios; así como también abrir una brecha al pensamiento crítico y/o a una suerte de "humanismo" en medio de tan colosal muro de adoctrinamiento e imposturas inhumanas.   Romper ese muro que representa a nuestra sociedad, construida por piedras que son pulidas de tal manera que encajen perfectamente, pero no tienen voz ni/o acceso a esa visión para poder observar la realidad que les rodea; o en otros casos, enclaustrados en tal muro, pueden no tener la fuerza o decisión para expresarse.   Quizá va también para quienes nunca reflexionaron sobre ninguno de estos planteamientos para decidir su propio destino y su vida y dejar de vivir para cumplir sólo y únicamente expectativas ajenas y, finalmente y por otro lado, destinada quizá para mostrar que la manipulación existe, y a todo nivel, en todo ámbito; y que nadie, NADIE está exento de ella***. 

Esta obra, a mi modo de ver, NO es una invitación apresurada para creer ingenuamente en supuestos "despertares" como los que se han puesto de moda hoy.  No la veo como una invitación a creer ingenuamente que, al entender y comprender todo este sistema de manipulación y prefabricación del comportamiento (y OJO que no hablo de las simples normas de convivencia que de hecho son básicas para no matarnos entre todos), que al percatarnos de la sociedad materialista y consumista en que vivimos, que al ver las fachadas e imposturas para crear artificialmente al individuo socialmente aceptado, no siento que al entender todo eso, la obra invite a creer, como en ciertos movimientos se cree, que “hemos despertado” mágicamente o que somos especiales, únicos y diferentes; o por decirlo de otro modo, "los escogidos", o que somos inmanipulables (valga el término).    No;  a mi parecer es mucho más complejo, no por nada he escrito semejante barbaridad de texto, largo y aburrido, intentando explicar lo que veo y hacer cognitivamente entendible el embrollo que tantas vueltas ha dado en mi cabeza todo este tiempo.   

En mi perspectiva, se trata quizá de una llamada de atención a ser auténticamente conscientes de todo ello, lejos de visiones empalagosas y complacientes que pueden llevar a la persona a un individualismo extremo y complaciente, a considerarse "superior" o "especial", un "elegido" como tan a menudo pasa entre ciertos movimientos supuestamente revolucionarios y/o espirituales; y una invitación también para ver que a pesar de que aún seguimos viviendo en medio de todo eso, de que aún estamos expuestos a ser despersonificados, manipulados, engañados, reprimidos, censurados, prejuzgados, condenados, a pesar de que aun estamos horriblemente expuestos a la también horrible idea de que “tenemos que” mostrar una cara socialmente aceptable, ni muy directa, ni muy suave tierna, ni tan crítica y librepensante, ni muy fuera de los cánones y lineamientos  "revolucionarios" aceptados... qué se yo, que a pesar de todo y habiéndonos percatado de ello, aún podemos abrir una rendijita en el muro, donde el sol se deje ver.... y NO ser parte de nada de esa abulia cómoda, normativente bien portada y sin consciencia social e individual.

No tenemos por qué ser lo perniciosos o falsos que ese muro pretende que seamos, no tenemos medir el criterio y limitarlo a lo socialmente "aceptable", ni por qué vivir para cumplir expectativas ajenas; no tenemos por qué ocultar nuestra humanidad sintiente y pensante , ni rifar nuestro derecho al libre pensamiento, a la libre expresión y al pensamiento crítico.  Aún somos vulnerables, aún estamos expuestos en esa sociedad que condena tanto el ser auténticos y transparentes como el ser críticos o buscadores, entre otras cosas; aun lo estamos, es cierto, y es así porque aunque no todos vamos a encajar por completo como piedras pulidas en ese muro; aún seguimos viviendo en medio de todo eso;  pero sepamos observar, sepamos no callar, y sepamos ser además conscientes y lo suficientemente honestos de admitir que nada de eso es gratis; sin embargo tendría que ser tan duro si pudiéramos ver al otro como lo que es, un ser humano con virtudes y defectos como nosotros, pero ante todo, humano, con todas sus vulnerabilidades y fortalezas, uno que también puede estar luchando y sufriendo lo mismo que uno; y sobre todo, creo yo, podemos hacerlo sólo en tanto nos despojemos de esas imposturas, máscaras e imposiciones ultraindividualistas y veamos al ser humano, en tanto nos veamos entre nosotros, veamos realmente al de al lado, en lugar de solo pasar por su lado o hasta pisar su cabeza, indiferentes, como si fuese un decorado más del pavimento. (Para ver a qué me refiero pueden ver el corto "El caminante" aquí).  

Existe cierta presión hacia el lado contrario, sí, existe también ese temor al aislamiento, yo misma no sé cómo podría manejarlo, y además claramente no existe tampoco una receta, la vida no tiene por qué ser tan fácil, y ahí está el asunto, saber que no lo es, y seguir a pesar de todo, sin necesidad de venderse por ello.   A veces, creo que es claro que ese duro final es el final del que escapa la mayoría, ese final donde Floyd se quiebra nuevamente, y la situación se torna definitoria, o se quiebra él o rompe el muro (aunque sea ingenuo creer que uno solo puede en verdad hacerlo).   Entonces, aún inconscientemente; muchas personas prefieren o escogen vivir de manera automática, tapándose los ojos por gusto, por comodidad, por inercia o incluso ignorando a propósito aquello que no se ajusta a la propia burbuja de confort e inercia, con máscaras que convierten a todos en seres clónicos y socialmente aceptados... adaptados y "de bien".   Para muchos puede ser más fácil, complaciente y atractivo hacerlo, para otros es simplemente automático; y no somos tan severamente culpables, al final, ¿quién no quiere ser feliz? Evidentemente eso es más fácil que nadar contra corriente, pero creo que lo que más vale no tiene por qué ser necesariamente fácil, de hecho casi nunca lo es... 

Al final de la obra, no veo un final feliz, tampoco tendría por qué serlo.  Al final estamos expuestos, al final nos van a herir, al final vamos a sufrir, pero también podemos amar y ser fieles a nuestros principios y aspiraciones a pesar de todo, y sí, al final puede doler, y podemos sufrir el resquebrajamiento de muchos pilares, caparazones, muros, etc. que nos hemos creado para protegernos y/o para sostenernos, sobre todo esto último es probable que pase si elegimos la senda de la observación en lugar de solamente ser observados, si elegimos parar un momento y andar el camino de la reflexión (sé que comer no espera, y es ahí donde ver al ser humano entre nosotros hace la diferencia), sobre nosotros, sobre nuestros actos, de no hacer todo de manera automática, de no esperar a que nos digan qué hacer o en qué creer o qué sentir, el camino de buscar, de no dejar de aprender y reaprender si es necesario una y otra vez; entre otras miles de cosas...

Lo único esperanzador que veo al final del largometraje, y no sé si aplique a la vida real (me parece más bien sólo una utopía, una hermosa utopía), es la inocencia, quizá sólo volver a la inocencia nos podría salvar de todo este lodazal, la inocencia de la niñez y sus motores intrínsecos e innatos, la curiosidad, la búsqueda, la fraternidad, la ausencia de esa egolatría que caracteriza a la raza humana adulta y sus "logros" (claro, por supuesto, avance tecnológico y científico, decía Sabato, y ¿el progreso moral?), esa inocencia carente de falsedad, de imposturas, de ambición desmesurada de poder, de cosas materiales, de consumismo, de adormecimiento voluntario y complaciente…  y se podría seguir.  La edad de la inocencia, ese estado tan puro y tan remoto que no necesita levantar muros.

Quizá hoy no sea fácil, quizá tengamos que entrar en aún mayor decadencia antes de reaccionar, eso no lo sé yo ni lo podemos vaticinar, pero en todo caso, creo que si empezamos por rescatar esa dignidad humana empañada en medio de tanta ambición de poder, de tanto acero, de tanta fachada y frialdad, en fin, de todo lo plástico y deshumanizante, quizá estemos en alguna especie de “buen camino”, tal vez... 

En todo caso me gustaría pensar en la veracidad de un escrito de Hesse, ¡ah pero procuro ser tan realista!  Aun así, más de una vez la historia lo ha demostrado con ciertos personajes en particular, ciertos genios y hombres póstumos, olvidados o condenados en vida, pero valorados después de muertos.   Les dejo con este pensamiento suyo:
“El hombre es una exigencia del espíritu, una posibilidad lejana, tan deseada; y el camino que a él conduce se va recorriendo a pequeños pasos, y bajo terribles tormentos y éxtasis […] Hoy se construye el patíbulo, […] mañana el monumento”