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viernes, 1 de agosto de 2025

Autismo, condición o trastorno...


Ni condición ni trastorno, opino yo, ninguno de los dos, sino un síndrome...  algo con lo que nacemos y nos acompaña toda la vida, algo que no se plantea "curar" sino mejorar la calidad de vida y apoyar a quienes nacieron con él y, además, coincidente con múltiples factores (incluso desconocidos) y manifestaciones dentro del propio espectro.

Explico a continuación mis objeciones, como una tonelada más contra el segundo que contra el primero, ya desglosaré por qué...

Pero mi motor a escribirlo viene sobre todo a partir de este video y unas buenas otras objeciones que me produjo, no ya solo sobre el asunto de la palabrita a usar, sino sobre los prejuicios y problemas que, lamentablemente, dentro de la propia comunidad autista están surgiendo y cundiendo.

(A propósito, esa miniatura no me gusta nada porque refuerza un mito, no he conocido hasta ahora a ninguna persona que diga que el autismo es un "estilo de vida" como podría serlo, por ejemplo, ser metalero u otaku o nómada digital, o tantos otros, y si lo hay.  Ahora, que no lo haya escuchado no significa que no haya quien lo sostenga, quizá lo haya, el asunto es que ha de ser una opinión particular suya, ni una "tendencia" ni algo que se sostenga consigna global ni masiva ni seria en ninguna comunidad autista.  Así que semejante idea no me parece en absoluto representativa de nada.)  

Para escribir esto tuve que esperar varios días para que se me pasara la pena, dolor e indignación que me produjo escuchar varios prejuicios del invitado de Diego Yonathan Moreno, propietario del Canal y página "A lo Aspergiano", para responder la cuestión que plantea el video. 

Está perfecto que su invitado tenga su punto de vista y Diego el suyo, cada quien el propio y yo el mío, independientemente de que mi posición, además, coincide en algunos puntos, pues en concordancia con ese video, para mí también el autismo representa una discapacidad, y si nos enfocamos solo en el nivel 1, una sobre todo a nivel de socialización y de funciones ejecutivas.  Una discapacidad, sí, mas NO un trastorno, sino un síndrome, como lo es el síndrome de Down, por ejemplo. 

Lo que no me gusta del invitado en cuestión es que asume y supone que TODO aquel que considera al autismo una condición es automáticamente una persona victimista, alguien que no piensa en los demás, que solo quiere aprovecharse de su diagnóstico, o que son autodiagnosticados para autojustificarse de aquello injustificable, gente que llaman fascista a todo aquel que disiente con ellos o por último que son una bola de irracionales, viscerales y sectarios. (Perdón si no recuerdo literalmente sus falaces ideas al respecto pero es que aún no me siento capaz, no tengo las tripas para volver a escucharlo todavía sin sentir de nuevo el hueco horrible en mi pecho que sentí cuando lo hacía y que aún, pacientemente, estoy tratando de tragar y asimilar). 

Pero, hablando racionalmente, ¿por qué quien lo considera una condición tendría que presentar automáticamente las características que él refiere? Eso no es ni tendría por qué ser algo "intrínseco" ni viene en combo con esa concepción.

Entiendo a su invitado hasta cierto punto, pero no lo justifico.  Lo que me molesta y me duele por la comunidad autista que lo considera una condición, no es que él lo considere un trastorno (a pesar de que sigo creyendo que eso es un error y no es riguroso, ya explicaré por qué), ni tampoco que se reconozca que es una discapacidad, como el propio Diego o yo lo vemos; lo que me molestó y me dolió fue la forma tan despectiva (y poco rigurosa) como nos describió a quienes lo consideramos una condición, como si en verdad fuésemos una secta. Y me duele porque ya bastantes retos y dificultades tenemos en la vida para que se nos achaque más y más ideas lacerantes sobre las que ya nos cargamos (o nos cargan) encima.

Y sin embargo, lo entiendo porque...

Lo que puedo entender (aunque no justificar) con respecto al video:

  • Efectivamente hay cosas turbias que están pasando no sé si dentro de la comunidad o en torno a sus “activismos”.  Y el problema con ellos es que últimamente, en los últimos 10 años (y vaya uno a saber por causa de qué clase de mal que nos aqueja como sociedad), muchos “activismos”, en general e incluso fuera del autismo (no todos pero sí en general, a grandes rasgos), incluso naciendo con muy buenas intenciones y con adeptos que se unen de buena fe, por una suerte de cuestionable criterio y vaya uno a saber qué otros factores, han ido tomando características muy serias y peligrosas al punto de tornarse autoritarios, viscerales, irascibles y hasta irracionales y sí, efectivamente, sectarios (eso sí coincide con lo que su invitado refiere), lo que los que está llevando, al contrario de sus intenciones, a empañar y enturbiar las causas que creen defender...  y con el autismo no ha sido la excepción. 
Pasa que cuando los activismos de buena fe pero menos criterio asumen esas características, en lugar de crear consciencia, hacen que el común de las personas terminen rechazando las causas per se (esto lo he venido explicando desde que inicié este blog) y es ahí donde las personas empiezan a confundir los movimientos con las causas, como si fueran inextricablemente lo mismo.  Se confunden y terminan creyendo, por ejemplo, que “las mujeres” hacen tal o cual cosa solo porque las feministas lo hacen, o que “los indígenas” son así o asá solo porque “los indigenistas” dicen o hacen algo... pero el mundo, la realidad, no funciona de manera tan reduccionista y simplona. 

Me explico.  Realmente existen los problemas contra los que dichos movimientos se levantan, sus causas son legítimas pues existe la discriminación, el racismo, el expolio de la naturaleza, el machismo, etc., todos esos son problemas a combatir pero los activismos, cuando pierden el norte y buscan promover valores nobles con mecanismos innobles, por ejemplo, combatir la intolerancia siendo intolerantes; lo único que logran es hacer más daño que bien a las causas que dicen o creen defender, hacen, por ejemplo, que las personas terminen creyendo que ninguno de esos problemas existen o que son solo pataletas de intolerantes, o de "cristalitos ofendiditos", o de "envidiosos/resentidos" y NO ES ASÍ!!!

Quiero decir, confundir esos activismos autoritarios y viscerales con las causas es el PEOR ERROR que podemos cometer, y ESO es precisamente lo que hace su invitado. Es decir, el peor error es reducir y cinscunscribir una causa legítima y racional mera y únicamente a cualquier "activismo" que diga representarla, peor para la causa si dice hacerlo de forma unívoca, y mucho peor si este se torna calamitoso/confundido/irracional, etc.

Y eso es precisamente lo que hace su invitado, confunde esas características propias y tan tristes y contraproducentes que han adquirido ciertos activismos con la causa en sí, así entonces, cae en el error y el sesgo de indicar que “los que consideran al autismo una condición son sectarios, viscerales, irracionales” etc., etc.

Pero, ¿quién está siendo irracional en verdad? Lo que hace es como confundir a las mujeres con el feminismo, a los indígenas con el indigenismo, a las personas no hetero únicamente con movimientos LGBT, identificar automáticamente a los veganos con los movimientos veganos y ahora, en este caso, él confunde a los autistas que lo consideran una condición con movimientos sobre autismo que pretenden imponer sus ideas de activismo incluso a los propios autistas, activismos que pretenden imponer cada uno sus logos, colores, combo de ideas, etc. Pero NO TODO SE REDUCE A ELLOS!!!

Yo misma soy una vegana que no apoya los movimientos veganos, una mujer no feminista, y entre otros, una persona autista a la que esos movimientos sectarios no le representan!!!, y dudo ENORMEMENTE ser la "única y detergente" en esta situación.  Y el hecho de que visiones sesgadas como la de su invitado no quieran o no puedan verlo solo complica aún más las cosas pues coadyuva a esos movimientos a empañar (aunque no sea esa su intención) la parte legítima y racional de esas causas.

  • Y para enturbiar más el asunto, entiendo que todo lo que acabo de describir ha sido atizado, no por autodiagnósticos honestos (aunque no rigurosos, obviamente); sino por aquellos que también existen y que efectivamente parecen buscar aprovecharse de la mayor visibilidad que se tiene ahora sobre la condición (síndrome yo diría) para justificar acciones que no tienen justificación alguna, comportamientos clara y abiertamente nocivos y quemeimportistas.  
Así que no niego que el ambiente se ha ido enturbiando por cosas como esas (y me aterra por cómo eso va a afectar y de hecho ya está afectando a las personas que en verdad son autistas).  He visto, efectivamente, muchísimo autodiagnóstico en el último tiempo, y ese tampoco sería el graaaaaan problema de la vida para mí si fuese moral e intelectualmente honesto e informado; digo, yo misma me sentí identificada con el autismo durante algo más de 2 años antes de mi diagnóstico (aunque nunca me autodiagnostiqué).  Me sentí muy identificada desde que me enteré que no solo existía el autismo nivel 3, que era el único del que tenía yo alguna referencia hasta entonces y OBVIAMENTE eso no encajaba conmigo, pero cuando conocí sobre el nivel 1, el asunto cambió. El problema con el autodiagnóstico se da cuando la persona no lo es, y lo sabe pero no le importa, o cuando se autoengaña y usa (instrumentaliza, mejor dicho) un asunto tan delicado, una condición con tantos retos y dificultades solo para aprovecharse de otros o del sistema, para ser una mala persona (como si serlo fuese un rasgo autista 🙄), para ser todo lo irracional, irascible y visceral que se le antoje y todavía sacar de ello ventaja.  Y para remate, con eso no solo engaña y toma provecho, sino que además termina haciendo daño a todas la comunidad autista en general, haciendo ver, erróneamente, como si su actitud y mal proceder fuesen “un rasgo propiamente autista”, cuando sabemos que NO es así.

Es decir, el problema es ese uso interesado, inconsciente y oportunista, que se use y se siga instrumentalizando el autismo para justificar lo injustificable, donde actos repudiables y que están en control de la persona, sea autista o no, se están justificando bajo el paraguas de un supuesto "autismo", con lo que no solamente el mal es justificado y avalado, cosa que ya de por sí es un tema serio y muy grave; sino que además se hace un daño TREMENDO a las personas con la condición porque se las estigmatiza como si fuera natural en ellos cometer los mismos repudiables actos "por su condición". 

Todo ello sin contar con los prejuicios y desinformación y mitos que ya de por sí rodean a la condición, al todo el espectro, mitos y prejuicios que pueden ser ya de por sí muy lacerantes!

Ahora, volviendo a las observaciones que tengo sobre el discurso del invitado; con todos los prejuicios que tiene él sobre las personas que consideramos al autismo una condición, tales como considerarnos AUTOMÁTICAMENTE (lo que hace saltar a la vista su poca rigurosidad) como personas victimistas, caprichosas, irracionales, viscerales que se aprovechan del diagnóstico, que lo instrumentalizan, que son autodiagnosticados que buscan justificar su mal proceder, o que llaman fascista a todo aquel que disidente con ellos, etc., con todas esas ideas, nos está ESTIGMATIZANDO ante el mundo como una bola de idiotas sectarios, irracionales y berrinchudos viscerales, sí, nos está estigmatizando sin asco ni mínima noción de prudencia ni precaución a todos quienes manejamos el término "condición", a falta de uno mejor... Aunque para mí, repito, sí existe y sería en realidad el de SÍNDROME.

A ver, tenemos ya de por sí, un montón de retos, dificultades y desventajas (como también potencialidades, como cualquier ser humano) y a eso, otros retos añadidos a superar y desmitificar que nos achacó (injustamente) la ciencia al considerarnos como seres sin empatía, para que nos añada más... 

Mis objeciones:

1) Que sepa y se entere el señor invitado que muchos de nosotros manejamos el término condición NO por sectarios ni tampoco desarrollamos todas esas características despectivas con que nos describe, sino que lo hacemos porque EFECTIVAMENTE estamos CONDICIONADOS (aunque él lo diga de forma despectiva y burlesca para tratar de deslegitimar la idea del término "condición").  Estamos condicionados de nacimiento a ser más sensibles a ciertos estímulos, a tener mayor orientación al detalle; a tener dificultades sociales, tristemente también a ser malentendidos y excluidos, a tener intereses profundos, a desarrollar comorbilidades como depresión, ansiedad, TOC, TEPT, etc. y a experimentar un montón de cosas más…

Un trastorno, en cambio, se da cuando realmente alguien está mal de la cabeza (lo que no quiero que se tome como un agravio tampoco, se puede estar mal de cualquier órgano y eso tampoco habla mal de la persona que lo padece), sus funciones neurológicas y su sistema nervioso, y tanto es así que quien lo padece, en general, ve y escucha e interpreta y percibe y concluye sobre el mundo real LO QUE NO ES; por ejemplo, cuando alucina fantasmas que no están ahí o escucha voces que no existen, o ve persecución o peligro o amenaza en todo lado cuando nada de eso realmente existe.   Ahora, ¿el autismo se parece en algo de eso? NO!!! ¿Estamos viendo o percibiendo o siendo sobrecargados por algo QUE NO ES REAL? Tampoco!!!  Solo pasa que nuestras interpretaciones e hipersensibilidad, entre otras cosas, son diferentes pero sobre un contexto EXISTENTE Y REAL, es decir, EN NINGÚN CASO (hablo de autismo propiamente, no de sus comorbilidades) vemos los autistas como parte de tales rasgos la realidad alterada, ni imaginamos una inexistente ni la vemos como lo que definitivamente no es.

En el autismo NO nos "imaginamos" ni creamos algo a partir de nada.  Los estímulos nos afectan más pero no es que nos afecta un ruido o una luz que no existe, ¿cierto?  Tampoco es que interpretamos lo que objetivamente no es, sino que al contrario somos mucho más sensibles al detalle que otros omiten e incluso mucho más literales (y lógicos), por poner otro ejemplo (ahora, que no agrade nuestra literalidad y objetividad o no siempre sepamos cómo expresarla "de forma socialmente bonita" como se espera, es otra cosa). 

2) Por otro lado, un trastorno, de cualquier tipo, se controla, mejora o cura o se quita con pastillas o terapia u operaciones que hacen que el paciente deje de alucinar, deje de percibir una amenaza inexistente, deje de ver borroso, deje de producir exceso de tal o cual hormona, que se regule su azúcar en sangre, etc.  

Las pastillas o terapia en el autismo ¿hacen que dejemos de ser hipersensibles a los estímulos? Que de pronto dejemos de tener intereses profundos? Que dejemos de fijarnos en los detalles? ¿Que de pronto veamos el mundo tal como los no autistas lo harían? NO! O, ¿hacen que dejemos de ver la realidad tan "ABISMALMENTE MAL" como algunos creen que lo hacemos para decir que tenemos un “trastorno”? o es que solo aprendemos la lógica de los demás y aprendemos a interpretarlos como ellos quizá lo harían aunque para nuestro cerebro siga significado algo extraño y no automático funcionar de esa forma… (ojalá ellos también aprendieran de nuestra lógica para dejarse de prejuicios varios o como los de tu invitado). Piensen, ¿se nos quita o se controla acaso propiamente el autismo como puede pasar con un trastorno? No!!!, se parece más bien a un síndrome de por vida, ¿cierto? O, es acaso que nuestras características propiamente autistas ¿consisten en algo inherentemente malo, errado o irreal o que definitivamente "funciona mal" como sí lo sería ver borroso, tener la insulina alta, creer que vemos un zombie, un fantasma o a la CIA persiguiéndonos, que el mundo nos odia o que conspira en contra nuestra cuando nada de eso es real? NO!

Tenemos retos y discapacidades ejecutivas a aprender a manejar y gestionar, pero como las tiene también alguien con síndrome de Down, y a ese síndrome no lo consideramos en el imaginario popular como un “trastorno”, ni decimos que las personas con ese síndrome están mal de sus facultades mentales ni que son desalmados o loquitos sin sentimientos o idiotas irracionales y sectarios como sí se hace con nosotros cuando personas como el señor invitado nos describe (a las personas autistas que usamos la palabra condición) o como cuando la gente cree que somos desalmados y no tenemos empatía.   Si no se hace semejantes barbaridades con las personas Down, ¿por qué con nosotros sí? Y es más, ¿por qué se supone que es admisible que se lo haga? 

Y no, no me estoy "victimizando" estoy reclamando lo que es justo y mostrando los sesgos y, al contrario de sus "argumentos" contra nosotros, mostrando y exponiendo su propia irracionalidad y prejuicios.

Ya es bastante lacerante de por sí que la ciencia crea y difunda que no tenemos empatía (con lo que muchos nos asocian directamente con psicópatas sin alma ni sentimientos), que el mundo nos margine y nos malentienda TODA nuestra vida, que tengamos retos, discapacidades y comorbilidades REALES a manejar o aprender a gestionar para que el señor invitado venga a añadir con otras ideas también lacerantes sobre la condición solo porque hemos elegido esa palabrita “prohibida”, en lugar de la de trastorno (que es, "supuestamente", la “buena y rigurosa”).

Y no la hemos asumido por simple capricho ni irracionalidad ni sectarismo, sino porque por el contrario, lo irracional, si somos rigurosos, parece ser considerar al autismo un trastorno. El trastorno se quita o controla, el autismo no. El trastorno es algo que funciona mal y que es menester corregir, el autismo per se no, por mucho que existan terapias y herramientas que sí nos pueden ayudar, nuestros rasgos autistas per se NO son algo a corregir y erradicar ni que se pueda hacerlo tampoco.

Definitivamente, sin embargo, mi elección sería la de “síndrome”, si quieren de Asperger si no quieren no (cada quien tiene derecho decidir si la palabrita le agrada o no en función a su razonamiento y conclusiones que prefiera según las variables que usó y cómo les asignó más o menos valor, cada quien); pero el autismo, me parece, debería ser considerado un síndrome, Síndrome de Autismo, si quieren, antes que una condición (eso es muy ambiguo y no describe una manifestación médica y clínica) y mucho, pero MUCHO menos un trastorno porque esa idea no lo describe a cabalidad, por todo lo que expliqué: porque no vemos la realidad alterada y como lo que no es (quizá de hecho la percibimos mucho más profunda, sensible, y detalladamente) ni lo que tenemos de diferente se nos quita con pastillas ni terapia.

NO usamos la palabra por sectarismo ni irracionalidad ni visceralidad (ni simple y llana idiotez o manipulación emocional) como parece creer el invitado aquel, ni todos los que la usamos somos automáticamente así, patéticos como nos "describe".   Vaya burda simplificación en la que cae!

Para cerrar...

Esto va no solo especialmente para esos movimientos autoritarios/victimistas/sectarios y para prejuicios como los del invitado, sino que también para todos, para que entendamos que no para todos un símbolo o un color o una palabrita significa lo mismo.  El invitado cuestiona la actitud intransigente de querer banear o imponer simbolos o colores o palabras como "Asperger" (me parece, si me equivoqué de video, disculpas de antemano, no puedo volver a verlo todavía por salud mental), pero cae en la misma actitud irracional y prejuiciosa que cuestiona, solo que con respecto a otra palabrita, la "diabólica" "condición".

Repito, no para todos un símbolo, un color, una palabra significa lo mismo ni quienes las usan se basan automáticamente en lo que los demás creen que se basan, quizá ni siquiera enterados de las polémicas insanas que hay en torno ellos.

Dejémonos ser ¿no? Ya basta! bastante nos juzga y condena el mundo neurotípico como para ahora hacerlo también entre nosotros!!! 

No podemos ir por la vida ni buscando imponer nuestro criterio ni ideas, podemos explicarlas, evidentemente, pero con eso ya cumplimos con nuestra consciencia si vemos algún conflicto, expliquemos pero sin juzgar ni asumir automáticamente lo que el otro piensa o las razones por las qué piensa distinto, que no siempre ni automáticamente será por causa de barbáricas o estúpidas creencias que se imaginan quienes buscan imponer valores nobles o racionales mediante mecanismos innobles e irracionales.

Basta de juicios, basta de juzgarnos con base a lo que distintas propagandas y movimientos o contra movimientos nos quieren hacer creer que el otro "seguuuuuramente" piensa por causa de un símbolo o una palabra o un color... Basta de tanta toxicidad como si no tuviéramos ya de eso suficiente y de sobra desde nuestra experiencia autista. 

Como sugerencia encarecida, APLIQUEMOS EL PRINCIPIO DE CARIDAD, ¿no? Esto es, no hacer automáticamente la peor interpretación que se nos ocurra sobre lo que el otro dice ni quién es ni lo que piensa por causa de símbolos o palabras o colores.  Seamos todo lo comprensivos y no propensos al juicio como nos hubiera gustado que el mundo fuera con nosotros.

Apoyémonos, divulguemos información, desmontemos mitos, creemos consciencia, discutamos, debatamos, pero FUERA DE TANTO JUICIO Y SUPOSICIONES, POR FAVOR!!! Nos estamos haciendo muchísimo daño con esas cosas 😔


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PS. Por otro lado, ¿alguien ha oído hablar de los síndromes de trisomía XXX, XXY y XYY? Leí que tienen más probabilidades de coexistir con el autismo o TDAH y/o que pueden ser confundidos y mal diagnosticados como autismo cuando no existe un diagnóstico diferencial adecuado a partir de estudios genéticos específicos sobre el síndrome.
  • Además, estos síndromes trisómicos pueden ir acompañados con trastornos/enfermedades o condiciones autoinmunes cuya prevalencia o coocurrencia con el autismo como comorbilidad es ampliamente conocida.
  • Y como curiosidad extra, solo lo menciono por ser mi caso particular y quizá de algún lector mío también, tales síndromes se relacionan frecuentemente con clinodactilia (el dedo meñique curvado hacia adentro a partir de malformaciones de la última falange, misma que puede ser incluso más pequeña). 
Yo tengo ambos, trastornos autoinmunes (lupus, actualmente en remisión) y clinodactilia de nacimiento en ambas manos; eso, por supuesto, además de mi diagnóstico de autismo.  Y resulta, como decía, que ambas cosas, junto con el autismo/TDAH (o diagnósticos errados de autismo) están relacionadas o son bastante comunes en los síndromes trisómicos.  Todo esa información me pareció interesante y me dejó pensando bastante...  Mucho más si volvemos al asunto de la palabrita "síndrome", que propuse aquí...

OJO! que dije que los rasgos físicos corresponden al los síndromes trisómicos, NO al autismo, lo que menciono aquí es que esos síndromes trisómicos pueden tener alguna relación con el autismo, sea como diagnóstico diferencial o coocurrencia (ambos diametralmente opuestos y he ahí la importancia de diagnósticos certeros) , es decir, pueden ser confundidos o coexistir con el autismo por sus manifestaciones neurológicas similares, según leí.

Ejemplo de una mano con clinodactilia / Mis manos



lunes, 17 de febrero de 2025

Diagnóstico TEA, ¿por qué conocerlo podría ser de gran ayuda?

- Una visión desde mi experiencia personal -


⚠️ Disclaimer: Abordo aquí mi experiencia específicamente dentro del TEA nivel/grado 1, antiguamente conocido como Síndrome de Asperger, o también conocido como TEA de "alto funcionamiento", aunque muchos tengamos ciertos reparos con esa denominación. Y hablo aquí solo y únicamente de mi experiencia personal en torno al diagnóstico, misma que, por supuesto, no necesariamente tiene que ni va a aplicar ni ser extrapolable a todos los casos.
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Este es probablemente no, sino con toda seguridad, uno de los post más íntimos y personales que publico en este blog, y lo hago por dos razones:
1) porque creo en la importancia de la salud mental, del diagnóstico y de un diagnóstico oportuno y
2) porque realmente me ayudaría que quienes me conocieron me entendieran como yo también he logrado entenderlos a ellos, que supieran, quizás no se notó, que siempre SIEMPRE me esforcé en hacer lo correcto, en dar lo mejor de mí más allá incluso de mis fuerzas, hasta que me rompí y recién, RECIÉN caí en este marasmo. Solo quisiera que me entendieran, que nunca hice lo que sea que hice por caprichosa, malcriada, conflictiva, complicada, etc., todo eso que se me consideró toda mi vida... (es más, odio el drama y el lío sin motivo!), que sepan que nunca fue mi intención molestar, es más, mi principio de vida me lo he apropiado a partir del de la profesión médica: "primum non nocere", lo primero es no hacer daño; y me he regido por él, incluso desde niña, cuando siento que fui demasiado consciente para mi edad aun sin entender ni qué significaba esa palabra (traté de no molestar pidiendo cosas por mucho que las deseara, hablo de cosas más serias pero ni siquiera juguetes!, y si molesté pasa que simplemente había cosas que honestamente no podía soportar). Nunca fue ni será mi intención ser un incordio para nadie y por siempre procuraré que mis acciones no afecten para mal a los demás, pero igual ahora sé que molesté, incomodé y más... y lo siento, no lo imaginaba, hice lo mejor que pude con el conocimiento que tenía.  Ahora, segurísimo que alguna vez he respondido mal y no trato de excusarme por eso, es más, les pido disculpas, soy humana y por supuesto que me equivoco y fija que con mucha más frecuencia antes, cuando todavía no controlaba mis reacciones ante mis emociones, sensaciones, etc., como he aprendido a hacerlo hoy; pero en mi corazón y mi consciencia, les aseguro, no fue ese el común denominador que guió mis actos.  Solo quería que lo supieran, como quisiera también que entendieran esa parte "atípica" de mí, esa que ni siquiera yo misma sabía que efectivamente era tan "atípica". 

Entendimiento, solo a eso aspiro, pues no fue fácil para mí pasarme la vida entera tratando de explicarme y sobreexplicarme constantemente debido a los constantes malentendidos y conceptos sobre mí que acarreaban... y me lastimaban.

Quizá incluso esto mismo que escribo les parezca "exagerado", pero para mí lógica interna no lo es, se puede decir que así soy, "intensita", ese apelativo, a diferencia todos los demás que me pusieron, sí que me queda, porque sí, no sé si para bien o para mal (creo que las dos cosas) siento la vida, sus cúspides y abismos, intensamente.  

En fin, vuelvo al post sobre el diagnóstico TEA, ¿por qué puede ser tan importante conocerlo?

Respuesta corta: 

Porque de pronto entiendes toda tu vida y todo lo vivido cobra sentido.  

Y no solo con el diagnóstico sino a medida que se va conociendo de qué va el espectro se va también comprendiendo y encontrando una explicación a casi todo lo que te sucedió, una y otra vez en la vida y que no comprendías qué ni por qué, por qué te sentías así o por qué otros te trataban o te veían de cierta forma, todo empieza a cobrar sentido.*

Pero no solo eso, sino que me mostró también un camino, un abordaje necesario para poder manejar y entender mejor todas esas situaciones, no solo en el pasado sino en el presente y para mi futuro. Es decir, el diagnóstico, además de entendimiento, ofrece a su vez la posibilidad de acceder a ese apoyo profesional y personalizado que cada paciente necesita.

Respuesta larga:

Esta respuesta vendrá en dos partes: cómo fue que llegué al diagnóstico (qué pasó en mi vida para que terminara en consulta con un psiquiatra y dos psicólogos) y cómo y por qué conocer y entender sobre el autismo fue un parteaguas en mi vida...

Pasé mi vida entera sin entenderla, nunca antes entendí por qué me pasaba lo que me pasaba y por qué el patrón se repetía una y otra y otra y otra vez...  Los malentendidos, por ejemplo, que te acusen de ser complicada, especialita (no e el buen sentido), conflictiva, intransigente, exagerada (muy emocional para unos), problemática, pedante, creída y "N" cosas injustas más, incluyendo por último que me acusaran hasta de ser supuestamente "malvada" (y/o muy racional, muy lógica, según otros).  

Aclaro que nunca desde la adolescencia me importó el qué dirán** (y solo he tenido siempre un punto débil y es con que me difamen en cuanto a mi calidad humana, moral y mis principios), pero si lo que sea que se diga viene de mi familia o de las personas que quiero y significan mucho para mí, AHÍ sí que me desarma y me afecta infinitamente!!!

Podía incluso pasar, la mayoría de las veces, el no tener ningún problema con absolutamente nadie en ciertos contextos, incluso participar en lugares donde compartes con varias personas los mismos intereses, daba lo mismo, igual y de todas maneras nadie se acercaba demasiado a mi mundo. Aún sin malentendidos, aun si no me acusaran de nada o incluso diciéndome que les parezco interesante, inteligente, con mucho criterio o lo que sea, al final, aun con tanto elogio, resulta que de todas maneras al final de pronto todos, TODOS se terminaban alejando y nunca entendí por qué ni qué hice mal.

Mucho menos tuve por mucho tiempo ese amigo íntimo y si alguna vez creí tenerlo de pronto todo cambia y es casi como si eso nunca hubiera pasado.  Y nunca, NUNCA (hasta ahora) entendí nada de eso ni por qué...  por qué la gente al final casi siempre terminaba alejándose, haciéndome a un lado o ignorándome por completo, como si fuera yo "transparente" (como cuando hablo y si no es la buena persona de mi lado que dice "hey" está hablando, ni bola; o en un bar, si pido una bebida nadie de la barra me suele atender, de hecho no parecen ni escucharme, a menos que esté yo acompañada.  Incluso han llegado a reprenderme por no asistir a un lugar al que asistía sin falta hasta 5 veces a la semana! Esos son algunos ejemplos de mi "transparencia"). Así de raro, así de incongruente todo.  Llegué incluso a plantearme la hipótesis de que quizá yo olía mal, que apestaba o tenía un horroroso aliento, qué sé yo!, solo así se me ocurrió explicarlo a falta de una explicación racional evidente e inmediata, esa que nunca llegaba; buscaba algo ya de una naturaleza mucho más simple que explicara ese patrón.  Todavía no me afectaba, solo era sumamente raro y yo buscaba una explicación racional y simple porque por la navaja de Ockham, algo así quizá podía explicarlo, necesitaba entenderlo porque no, definitivamente no era normal.  Pero no era esa explicación.

Y por qué, además de todo lo anterior, me preguntaba, por qué por más que me esforzaba nunca servía de nada, nunca lo lograba... pero entonces pasaba que lo minimizaba en mi afán de ser y hacer siempre lo correcto, lo mejor que pudiera y me sigues esforzando como si nada, no podía toda la vida ser así, cierto? por simple lógica, podía funcionar unas veces y otras no... pero luego parecía como si la lógica en mi vida empezara a fallar (o es solo mi lógica? eres yo el problema? había en verdad algo malo conmigo como tantas veces me dijeron?). Pero seguí, pasaron las décadas y seguí esforzándome, estoicamente seguí y seguí intentándolo, y perseveré, pero en cierto momento...

... Llegó, pasó ese pequeño pero injusto incidente (no relacionado a mi familia, aclaro, sino esta vez con la INCONTABLE cantidad de experiencias sociales externas fallidas, injustas y francamente desmoralizantes) que podría no parecer la gran cosa, yo misma lo sé, sé racionalmente que no era para tanto, pero no fue solo eso, fueron años, décadas de esa continua gota que cala hasta la piedra, esa fue como la gota que derramó el vaso, tras las eternas gota que estoicamente resistí toda mi vida.

...Finalmente llega ese momento, ese punto de quiebre, ese punto de no retorno. Llega un punto en que simplemente ya lo había dado todo, TODO, no quedaba ya más nada de mí, me harté! Sí, casi 4 décadas después, finalmente me 3mput3!!! Comencé entonces a revivir cada injusticia, todo me dolía ahora infinitas veces más que antes, me llené de rabia, de resentimiento, despotriqué contra el mundo horrible, y lloré, lloré por mí y por todos los que pasaron lo que yo, lloré también por la persona que yo misma había sido hasta entonces y que, al parecer, no volvería más. Mi motivación se había ido al mismísimo carajo, miss ganas de seguir dándolo todo, después de casi 40 años (que no es poco); supe entonces que nada de lo que haga funcionaría nunca...

ESE fue mi punto de quiebre... me hundí, chillé, me paralicé, no podía sino pensar en eso, que no había forma, no había salida y, finalmente, por "salud mental", en un intento desesperado y como único y último recurso por recuperar el mínimo de estabilidad necesario para seguir existiendo (sin dar más preocupaciones y problemas, sobre todo a mi mamá) y aunque sea "malfuncionando" (en vez de solo apagarme) decidí conscientemente c4g4rm3 en todo (menos en quien más amo, mi má, obvio, eso JAMÁS!) y por primera vez en mi vida pensé en simplemente "dejarme estar". Por primera vez REALMENTE, ya me daba lo mismo aplazarme o no, tener un trabajo o no, lo mismo que me hablaran o no, que mostraran interés o no, por primera vez decidí deliberadamente no esforzarme porque no valía la pena o porque estaba muy cansada o porque hacer esa determinada cosa simplemente no me gustaba, porque no me apetecía o simple y llanamente porque me daba flojera... Siempre y cuando no afectara a nadie más, me c4g4b4... Me convertí entonces en la versión displicente de mí misma que nunca, NUNCA antes fui, y te valió todo!!! Terminaron las clases de la U y entonces silencié el timbre de mi celular y no ha vuelto a encenderse hasta hoy, no podía, no quería escuchar de nuevo nada que me recordara esa horrible etapa! (Esa "universidad" me rompió, es el lugar más decadente que he pisado en mi vida!)

Pero ya no me reconocía tampoco, lloraba por dentro por quien fui alguna vez, por quien mataron dentro de mí tantas veces; lloré, chillé incluso como si esa niña que fui de una persona ajena a mí se tratara, alguien ajeno, pero de alguna forma querido. Lloré por esa niña que fui, cómo carajos no la defendí, cómo carajos no le permití tener voz, todo por procurar ser siempre ser la "niña buena", la bien portada, la de calificaciones sobresalientes, la disque "madura", la considerada, la buena hija, buena amiga, la buena novia, buena estudiante, buena trabajadora, etc., y todo para qué?  Aunque siempre me dolió, por primera vez (aunque me volvió a pasar, y aun peor) lloré por todo eso como viéndolo desde afuera, con rabia, con más dolor que nunca, todo eso que me marcó, de alguna manera todo ese rechazo me moldeó, aun sin saberlo y me hizo, quizá, más vulnerable, más quisquillosa, más insegura y miedosa y, por supuesto, más solitaria, con lo cuál el círculo terminaba retroalimentándose ad infinitum...

El rechazo y frustración, de alguna manera, moldeó mi psique desde niña, desde entonces tenía miedo de que me dejaran... de que nadie me quisiera, porque así lo sentí desde que salí del nido familiar hacia el kindergarten (aunque más tarde, lo sentí también un poco dentro de ese seno, ahí donde llegué a pensar que SOLO mi madre era la única que realmente me quería y a quien le importaba, y aun hoy es ella la única que siempre ha estado conmigo, en las buenas, en las malas y en las peores, solo ella).  Ese era mi mayor miedo, el abandono, y lo contrario, encontrar esa persona, ese ser a quien llamar mi hogar, mi más caro y añorado anhelo.  Y ahí juntito a aquel estaba el otro gran miedo: la frustración.  

...Irónico que llegara a unas cuantas décadas de vida solo para ver como mis mayores miedos se volvían una aterradora, oscura y desoladora realidad.

Aquella vez lloré por mí, en pero entonces vi también que el mundo de otros no era mucho mejor que el mío, que tantas veces la injusticia imperaba, que tantas personas se habían esforzado también toda su vida y lo habían dado todo, para nada. Siempre me afectaron las injusticias, pero esta vez, ya que todo empezó a dolerme infinitamente más, me sumí en un inusitado resentimiento contra el mundo, o específicamente, contra toda esa gente malvada o inconsciente que, sea a propósito o por causa de su inconsciencia terminan igualmente solo haciendo daño a su paso.   Pero no solo me volví intolerante hacia esa gente de porquería, sino que ahora además, a la vez, me daban miedo, la gente me comenzó a dar miedo... y comencé, ahora sí, por voluntad propia, a encerrarme y alejarme.

Pasada esa etapa aguda llegó la cronicidad.  Entonces también, por primera vez, comencé a dudar, además, muy SERIAMENTE de mí misma, específicamente, de mi capacidad.  A nadie le importaba como para ayudarme o dejar que mi capacidad hablara, pero la verdad era que tampoco era sorprendentemente buena en absolutamente nada! 

Comencé a sentir desidia y aburrimiento con todo, perdí el interés en mis intereses, valga redundar, una especie de burnout y muchísima procrastinación hasta que no me quedara otra sino hacer las cosas. Nunca fui así, estuve siempre en el cuadro de honor por responsabilidad y cumplimiento, pero desde esa especie de burnout, hace algo más de un par de años, quedé así. 

Todo se sumaba ahora: resentimiento, rabia, dolor, miedo a la gente (terror mejor dicho), desmotivación, frustración.  Pero más tarde también melancolía, añoranza y nostalgia por esas pequeñas migajas del pasado que significaron UN MUNDO para mí. Sí, me empecé entonces a sentir como ancianita viviendo ya solo de recuerdos, de nostalgia, porque sin eso, sin esos fuegos fatuos falaces y perecederos, segundos que significaron (y soñé) como una eternidad, sin eso, sentía que ya casi no tenía nada, así que me aferré a eso, a esos recuerdos, pequeños instantes de felicidad absoluta hoy tan lejanos.  Y digo casi, porque al final y medio de todo aún sabía que tenía a alguien a mi lado, solo una persona, solo a mi madre, ella, LA ÚNICA que siempre estuvo a mi lado y me apoyó, ni siquiera mi padre, nadie, absolutamente nadie más! Y ella fue entonces y lo sigue siendo hasta ahora la única razón por la que vivo, por la que aún dentro de toda mi disfuncionalidad me obligo a funcionar.

Me quebré, o mejor dicho, finalmente me rompieron. ESE, esa pequeña gota el punto de quiebre, ya no aguanté más, ya no me quedaban fuerzas, estaba agotada, física y emocionalmente agotada, decepcionada, sin esperanzas, sin posibilidades, sin motivación para hacer todo lo que solía hacer y cómo solía luchar y perseverar y hacer lo correcto y dar siempre el 10000% incluso a costa de mi propia salud, o de mis deseos y aspiraciones.  Ya casi no me reconocía a mi misma pero simplemente ya no podía responder, funcionar, todo me empezó a costar horrores al mismo tiempo que nada valía la pena, nada me emocionaba, no podía ya aprender nada nuevo tampoco, ni recordar lo que supuestamente sabía, me apagué, sentí como que incluso mi capacidad de aprender se había extinguido, o mejor dicho, que había sido ahogada...

Al final, a pesar de que me esforcé toda mi vida, los amiguismos y manejo en sociedad que tienen personas mucho menos responsables les habían abierto puertas que a mí me han sido cerradas una y otra y otra y otra vez, incluso puertas que abrieron con mi esfuerzo.  Aguanté estoicamente, hasta que me harté... me rompí, me quebraron y llegué a ese punto del que aun, casi 3 años después, no salgo (aunque ya comprendo muchas cosas y con ello he empezado a sanar, pero esa sanación y reconciliación con mi historia empezó por muy MUY atrás en mi línea de tiempo personal).

Sí, me hundí, me desesperé, me bloqueé y para poder seguir viviendo me c4gu3 en todo por primera vez en mi vida... y llegó luego la desidia y me sumí en ella.  Así se llega a aquel estado, así por primera vez lograron romperme del todo!  No veía ya salida, ninguna respuesta, necesitaba (y aun siento que necesito) desesperadamente ayuda.  Supe que necesitas ayuda... y la busqué. 

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⚠️ Disclaimer 2: Quiero empezar esta segunda sección, tras el diagnóstico, matizando que aquí me refiero solo a los cambios en mi entorno familiar cercano, que del lejano o de la gente de afuera no se puede hablar tan fácilmente porque 1) no a todos les importará saber de mi condición, eso es obvio y 2) la ENORME cantidad de desinformación con respecto al autismo circulando en redes sociales, la confusión y prejuicios del imaginario popular, etc., orilla a que si bien antes del diagnóstico vivimos una vida entera siendo malentendidos, ahora con el diagnóstico se cae en otro tipo de prejuicios y nuevos malentendidos debido, precisamente, a esa desinformación y deformación del autismo que, lamentablemente, se ha venido usando como comodín por algunas personas autodiagnosticadas a conveniencia (OJO que hablo aquí de esas personas que lo hacen a conveniencia, no de aquellas que honestamente se sienten identificadas y no usan la condición para justificar actos injustificables; es decir, me refiero a esas personas que sin sentirse realmente identificadas usan la condición como excusa para justificar actos suyos deleznables y dolosos), por malos diagnósticos, por confundir conductas propias de OTRAS comorbilidades con rasgos autistas, etc.; en fin, es tanta la confusión e instrumentalización que se está haciendo de la condición que algunos consideran erróneamente a un autista como otra suerte de psicópata, un loquito, un robot desalmado, un subhumano, etc., lo que deriva en cargar, ahora con el diagnóstico con ese otro tipo de señalamientos, suposiciones erradas y malentendidos.  

Por eso, no abordo en lo que sigue mi experiencia con otras personas ajenas a mi familia cercana (con la que he convivido toda mi vida), porque muy pocos me conocen y menos todavía tendrán información adecuada sobre el autismo para no cambiar unos malentendidos por otros 🙄.  Y entre aquellas pocas, poquísimas personas ajenas a mi familia que han sido siempre muy buenas conmigo ☺️ no creo que cambiaría nada saber del diagnóstico, ellas saben quien soy y desde que las conozco me trataron muy bien, fueron buenas conmigo no solo por quien soy independiente del diagnóstico, sino sobre todo por quienes son ellos. Ellos me han conocido y me han "bancado" y tratado siempre bien aún con mis particularidades y cosas "raras", me han hecho sentir aceptada y valorada por lo que soy, con o sin diagnóstico. 

Así que por una u otra razón no hablo aquí de mi experiencia ni con ese mundo ajeno a mi familia que siempre me resultó hostil, ni tampoco de ese puñado de personas buenas (y vaya coincidencia, todas ellas capísimas) que siempre fueron, buenas, valga la redundancia, conmigo.  Me enfoco en lo que sigue en mi relación con mi familia cercana (ni siquiera la lejana que, me parece, podría coincidir más con ese mundo hostil con el que me he encontrado toda mi vida).

Ahora sí, al punto...

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Así llegó el diagnóstico, tras haber buscado ayuda al haber llegado a mi límite, tras ese descalabro total, tras la crisis y casi 4 décadas después de haber luchado contra viento y marea y haber persistido...  Llegó tras ese momento de crisis sin el cual probablemente nunca hubiese pisado un consultorio ni dado con él.

Casi un par de años antes, sin embargo, poco a poco comencé a entender muchas cosas cuando supe que algo como el autismo "de alto funcionamiento" existía.  Enterarme que cosas que para mí eran completamente normales, pues era lo único que había podido vivir desde mis propios zapatos, resulta que eran "rasgos atípicos", es decir, neurodivergentes, rasgos autistas que yo creí eran lo más común del mundo, lo único que no entendía era por qué el mundo exterior me resultaba tan hostil, por qué me sentía siempre tan excluida, alejada los intereses y forma de ser del mundo, pero creía que todos lo experimentaban tan hostil como yo, de esa misma forma, pero que era mi "deber", si era madura y un ser consciente, persistir, como todos lo hacían... y lo lograban.

Entonces comprendí que REALMENTE, sí que era diferente, no solo era algo que sentía cuando nada de lo que hacía funcionaba, cuando no encajaba, cuando no entendían o malinterpretaban lo que decía por mucho que me explicara y sobreexplicara, cuando no me interesaban las mismas cosas que a todos, ni a nivel profundo ni a nivel "small talk", de hecho nunca entendí esa paja, nunca me gustó ni fui buena (ni tampoco le veía el sentido s intentar serlo) en esas cosas.

Comprendí desde entonces que, independientemente de que fuera o no autista, compartía y entendía varios rasgos.  Era diferente, OBJETIVAMENTE lo era, no "conflictiva", no era "complicada", ni "testaruda", ni "exagerada", no "loca", o algún otro calificativo injusto con el que muy probablemente a muchos de nosotros nos juzgaron y estigmatizaron y hasta quizá nos hicieron creer. Era neurodivergente, es decir, simplemente (palabra que no pretende ningunear la complejidad y retos que ser neurodivergente implica), era evidente que, entrando o no en el criterio médico, dentro de mí sabía que entonces, habiéndome topado com ese descubrimiento, yo también procesaba el mundo de manera diferente a la media, así como también expresaba mi mundo interior también de forma distinta.  

Desde la sospecha y aun más con el diagnóstico, al fin pude comprender exactamente sobre qué tipo de cosas exactamente el común de las personas (neurotípicas) tienen percepciones y un procesamiento eminentemente distinto al nuestro.

Nunca antes supe qué era exactamente lo que les molestaba de mí ni por qué ni sabía exactamente qué era lo que podía estar tan mal con ciertas posturas mías porque no entendía, no sabía, que existía otra forma de ser, de percibir el mundo: la neurotípica; así como ellos, obviamente, tampoco sabían que en verdad existía otra forma igualmente legítima pero distinta de procesar el mundo fuera de la suya: la autista.  

Es decir, con el diagnóstico se abre un camino al entendimiento (y este es mutuo) y, yendo a mi experiencia, así es posible que entiendan el el nivel de afectación que puede sentir un autista en circunstancias generalmente inocuas para un neurotípico, es posible comprender que nunca esos momentos difíciles fueron un simple "berrinche" mío o, por ejemplo, que tal o cual asunto no era mi sola "gana y gusto de armar polémica", como tantas veces me acusaron injusta e injustificadamente, ni tampoco era yo "exagerada", "complicada", o era lo que era solo "por joder", es más, siempre fui una niña demasiado consciente para mi edad, tratando justamente de "no joder" a nadie, de ser buena hija, buena estudiante, más adelante buena trabajadora, buena novia, etc., tratando siempre de poner el 110% de mí en ser y hacer lo mejor que pudiera con todo lo que llegara a mis manos, no por nada el Burnout y la exhaución me alcanzó.

Entonces, conociendo y entendiendo cómo ven el mundo los neurotípicos (cosa que deriva y viene por añadidura al enterarnos que nuestra forma de ver el mundo no es la típica, cuando para nosotros fue siempre lo más cotidiano del mundo, pues era lo único que conocíamos y quizá lo único que creímos existía), entonces comprendemos también por qué a la gente realmente les resultaban "chocantes" algunas cosas nuestras, es decir, que no era por malos (no en todos los casos, quiero decir, independientemente de que sí que existen personas malvadas, pero aquí no hablo de ellas), era que nunca antes, ni ellos ni nosotros, supimos que existía real y legítimamente otra forma de procesar el mundo tan distinta; conocer el diagnóstico y a la luz de sus rasgos, hace que tanto ellos (neurotípicos) como nosotros (neurodivergentes) nos comprendamos mejor mutuamente, todo con los consiguientes beneficios de ese nuevo entendimiento.

Ellos creyendo que éramos nosotros los conflictivos y los del problema y nosotros creyendo que ellos eran los malos, que nos juzgaban y prejuzgan por pura mala leche, y no, ninguno de los dos era cierto;  es que en verdad les sacaba de onda, por ejemplo, nuestra molestia, para ellos exagerada, ante ciertos estímulos, nuestras actitudes, respuestas etc., porque desconocían la psicología que había detrás y que en verdad un estímulo nos podía resultar realmente intolerable; no era por locos, no era por conflictivos, no era por "llamar la atención" ni un afán nuestro de molestar y arruinar cenas familiares, de hecho la mayoría de las veces ni siquiera nos dimos cuenta de que estábamos siendo intransigentes, molestos, etc., ante su percepción, ya que ante la nuestra simplemente estábamos respondiendo de acuerdo y de forma totalmente coherente con nuestra lógica interna y nuestra percepción.

Asimismo, por otro lado, ahora podemos comprender nosotros su desasosiego y sus "sacones de onda" ante nuestras actitudes, mismas que para nosotros eran completamente acordes y correspondientes al nivel de afectación que nos producían ciertas situaciones, pero que nunca antes supimos que para ellos en verdad eran incomprensibles o, por otro lado, situaciones que en verdad les resultaban una nimiedad, estímulos que ni siquiera notaban, cosas que en verdad pasaban inadvertidas para ellos o que realmente no les parecían importantes, no significaban lo que para nosotros y por eso podemos recién comprender que por eso nuestra reacción legítima y realmente les resultaba "exagerada", "fuera de lugar", etc.; que si alguna vez actuaron de una forma que lo llevó a sus límites o no comprendieron que no era solo una "persona complicada" no fue porque fuesen malas personas sino por desconocimiento, porque en verdad sienten, entienden y procesan el mundo de una forma distinta a la que uno, como autista, lo hace.

El diagnóstico brinda entendimiento mutuo, primero y sobre todo, dentro del hogar.  Sí, MUTUO, y es que sinceramente, la mentada, y para mí erróneamente entendida y catalogada supuesta "falta de empatía" en el espectro Autista  NO lo es tal (tengo un post al respecto aquí, por si gustan leerlo), se trata más bien, exclusiva y específicamente, de una falta de comprensión sobre cómo un neurotípico ve el mundo, pero lo mismo ellos, también obviamente tienen esa falta de comprensión dobre cómo alguien dentro del espectro ve el mundo, y sin embargo, nadie dice de un neurotípico que "carece de empatía", yo dejaría eso solo a los psicópatas y narcisistas, opinión mía, aclaro, desde mis propias vivencias dentro del espectro.

Por otro lado, no solo ayuda en ese entendimiento mutuo en el círculo íntimo, sino que también ayuda a comprender, sin tantísimo dolor como hasta antes de ese momento, a otras personas, por qué no se nos acercaban, por qué les parecíamos "raros", por qué parecía como que "no encajamos", por qué tuvimos intereses tan distintos a los niños de nuestra edad, por qué estuvimos siempre tan solos, por qué nunca pudimos desenvolvernos en ciertos entornos, por qué se nos cerraron tantas puertas o nos chocamos con muchas trabas, y repetidamente las mismas, a lo largo de nuestra vida.  No era "mala suerte", no era tampoco mi "mal olor, no era nuestra culpa tampoco, ni culpa de las otras personas, no de todas, al menos, porque no todos actúan de mala fe, sino por simple desconocimiento, el mismo desconocimiento que nosotros teníamos sobre cómo ven el mundo ellos (uno jamás se plantea por ejemplo, que el color rojo para otros pueda verse como el que nosotros vemos como amarillo, y puede ser real que eso pase, solo que eso en términos prácticos no afecta la convivencia, como el TEA).  

En fin, quizá si hubiera recibido el diagnóstico muchas décadas antes hubiera recibido también menos juicios y señalamientos, sobre todo dónde siempre me mega importó, mi familia. Y quizá yo también hubiera podido entenderlos a ellos, entender por qué ellos me veían de esa manera, que de verdad para ellos mi forma de ser no era muy "normal" sino que en verdad creían que yo era, supuestamente, una "exagerada", "berrinchuda", "difícil", "especialita" (en el mal sentido), y que no lo hacían por malvados o por herirme/traumarme.  

Quizá también hubiese podido saber y enterarme que las personas, en general, no viven ni ven ni experimentan la vida como yo, como yo misma y mi propio cerebro era lo único que realmente conocía, mi único referente vivencial, entonces realmente creía que muchas de mis particularidades eran comunes y que todo el mundo lo había vivido y lo conocía pero "inexplicablemente" les iba mucho mejor que a mí, pero resulta que no; saberlo antes me hubiera permitido pensarla dos veces antes de actuar de cierta manera, tan espontánea, e ir con más cuidado, a no ser tan ingenua, a darme cuenta de que el modo en que funciona la sociedad tiene mucho que ver no solo con esas señales para mí incomprensibles o con esas normas tácitas, sino también con cierta ligereza y menor rigurosidad al comunicarse, que existe la hipocresía por simple "pragmatismo", que nunca debí decir todo lo que sentía ni creer tampoco tan al pie de la letra todo lo que me decían (ni lo bueno ni lo malo).

Pero no sabía, no sabía nada de eso y todo fue entonces más difícil y doloroso...

Para mí hubiese sido un alivio saber mucho antes, sinceramente. Saber que uno es Asperger en lugar de vivir toda una vida donde nadie comprende lo que pasa por tu cabeza, ni porque hace uno lo que hace es vivir prácticamente bajo etiquetas deplorables como "el especialito", el "rarito", el "melindroso", el "melodramático", el "difícil", el supuestamente "demasiado mimado", el "malcriado", el "berrinchudo", el "exagerado", el que "le gusta llamar la atención", sin poder uno defenderse y decir que NO es nada de eso sino Asperger, que si uno actúa de una manera particular no es por "rebelde sin causa", sino que existe total coherencia con lo que siente, obedece a su propia disposición interna, cerebral, sensorial, etc., aunque los demás no lo entiendan por el hecho de que simplemente no sienten ni perciben las cosas de la misma manera, así de simple, pero la falta de información y herramientas puede hacerlo tan difícil... 

En fin, nada de eso puede explicarse ni entenderse sin saber el diagnóstico y a veces puede ser un óbice no tenerlo porque la persona Asperger 1) ni logra que el mundo pueda comprenderlo y entender sus verdaderos motivos acerca de todo y 2) tampoco logrará comprender que el mundo efectivamente tampoco está acostumbrado a ver, sentir, percibir, ni comprender las cosas como él, se sintió siempre excluido pero nunca imaginó que la gran mayoría de las personas simplemente no experimentaran el mundo igual que el mismo.  

En mi caso nunca entendí por qué a pesar incluso de recibir halagos era siempre apartada, nunca me escogían ni siquiera por el mérito y por qué las puertas se me cerraban tanto. Tampoco entendía por qué los eternos problemas de entendimiento, por qué creían que yo exageraba, que era "demasiado" racional (como si fuera malo), o por el contrario "demasiado" emocional, o supuestamente "conflictiva", rarita, melindrosa, perfeccionista, "especialita", tonta, o por qué se me acusaba injustamente cada vez de querer "armar polémica" solo por preguntar algo que para los demás era obvio, por qué tenía que explicar una y otra vez mi punto para que no me malinterpretaran y prejuzgaran por eso, por qué tantos malentendidos, etc.  

Entonces, en síntesis, a mi modo de ver, el diagnóstico brinda herramientas para una comprensión mutua, tanto por parte de los neurotípicos para con el autista como para el autista con respecto a los neurotípicos.   

Existiendo esa comprensión mutua, para mí, personalmente, se me hubieran facilitado mucho las cosas. Hubiese preferido mil veces que todos supieran sobre el Asperger o caso contrario poder explicarles yo, hubiese querido que me llamaran así antes que todas esas etiquetas peyorativas que escuché TODA MI VIDA y que me marcaron.  Todo eso me creó traumas, sí, pero no puedo ser ahora victimista ni echar la culpa a nadie porque lo cierto es que nadie la tiene!  

Sí, literalmente TODA mi vida me había esforzado y había dado lo mejor de mí para ser buena hija, buena estudiante, buena trabajadora, buena novia, pasé toda mi vida tratando de ser lo mejor que pudiera en todo lo que intentaba pero absolutamente nada me salió ni medianamente bien nunca, incluso a pesar de los buenos resultados objetivos, siempre faltaba más; sentí TODA mi vida que nunca era suficiente para nada ni para nadie y por eso nunca nadie me escogía ni me daba la oportunidad de demostrar cuánto era capaz de dar y esforzarme. Creí que era mi mala suerte o alguna vez quizá hasta embrujo. Pero era que yo hablaba otro idioma!!! Sin embargo, fue mucho trauma en medio de todo hasta llegar a ese entendimiento, mucho y mucha frustración y dolor y machacamiento sobre lo insuficiente e inadecuada para esta vida y para este mundo que todo eso me hizo sentir durante TODA MI VIDA!

Y aunque el diagnóstico llegó algo tarde, entender tantas cosas a partir del conocimiento sobre la neurodivergencia (ya que ni mi familia sabía del autismo nivel 1, ni yo tampoco) me ha ayudado a ir sanando.  Las personas, todos, hicimos lo que hicimos en determinado momento con los recursos y conocimientos que teníamos, hicimos lo que pudimos con lo que había, por eso creo que lo más justo es dejar de ser tan duros con nosotros mismos y con los demás.**

Al final, ese entendimiento debe venir de ambos lados para poder sanar, pero con que uno mismo lo entienda, en mi experiencia, ya empezó proceso...

Pero no solo se trata de entendimiento mutuo y de hallar, por fin, una explicación racional a la experiencia vivida, a lo que hasta entonces era solo un caos incomprensible de "mala suerte" a pesar de todo mi esfuerzo y dedicación, algo que no podía, desde ninguna hipótesis entender ni manejar ni explicar; sino que el diagnóstico me mostró también un camino, un abordaje necesario para poder manejar y entender mejor todas esas situaciones antes incomprensibles, no solo en el pasado sino en el presente y para mi futuro. 

Es decir, el diagnóstico, además de entendimiento, y repito esto porque es, definitivamente importante, ofrece la posibilidad de acceder a ese apoyo profesional y personalizado que cada paciente necesita.




Bonus track para finalizar...

En fin, de lo que estoy segura, al menos en lo que respecta a mi familia, es que lo que faltó nunca fue amor.  Mi mami aún con todo lo que ella también ha sufrido (y carga con sus propios conflictos por ello) ha sido mi eje, mi apoyo y mi todo, literalmente vivo por ella hoy; ella ha sido la única persona que ha estado conmigo SIEMPRE, apoyándome y sosteniéndome en los momentos más duros y oscuros y alegrándose conmigo en mis alegrías.  Y mi abuelito (aún lo amo y lloro su partida), de las personas más hermosas del mundo! él era un tipo demasiado bueno y admirable, se rajó y lo dio todo por su familia!!! (mi mami le sacó mucho y ya quisiera yo ser como él). Él, aunque también me consideraba muy "especial" a veces, yo también lo veía así a él 😅 era "jodido" pero tremendamente bueno y recto, y hasta para mí pudo ser "especial" a veces pero eso no hacía que yo lo quisiera menos (cabezota yo que no entendí que también podía pasar a la inversa, pues yo sí creía a veces que me querían menos por considerarme así 😐 (golpéenme! mentira... yo tampoco sabía, pues!, ay!). Él tenía un alma pura y noble, casi como un niño, juro que no había malicia en él (y hasta probablemente fue el primer autista de mi árbol más cercano, tengo la sospecha); él ha sido un padre para mí y también decía que yo era su hija.  Mi mamita también se ha identificado con muchas cosas del espectro, quizá también sea parte de él, en cualquier caso, el asunto es que los tresitos hemos sido prácticamente todo lo que tuvimos por muchos años, desde que mi abuelita se nos fue y el mundo cambió y se volvió un poco más oscuro.  Pero nos tuvimos los tres, y los tresitos tuvimos nuestro propio lenguaje, nuestros chistes opas y nuestros juegos como si hubiésemos sido wawas, nuestra complicidad única, nuestro entendimiento único, a pesar de los malentendidos.  LOS AMO!

Por otro lado, con mis hermanas sí que pasé más tragos amargos, pero ellas tampoco tenían idea de lo que hacían y no solo eso, eran niñas como yo, si somos racionales tampoco puedo juzgarlas ni esperar de ellas que tuvieran una actitud adulta con mis particularidades que ni siquiera los adultos supieron entender del todo más que como berrinches. Alguna vez también entre cosas raras que pasan también creí que no me querían, hoy sé que no es así; y ellas pueden estar seguras de cuánto las quise siempre, no por nada me afectó que me ralearan, entre otras cosas 👀

Irónicamente para mi condición caracterizada por tantas dificultades sociales, lo más importante para mí siempre fueron las personas, MIS personas sobre todo... no por nada guardo con devoción todas las tarjetas y recuerdos (todos los que pude, al menos) que recibí de ellas, las personas que quiero... La más antigua, la primera y que inició la cajita de los recuerdos, es de mis hermanas 🤗 me la dieron cuando yo ni siquiera sabía leer 🥲 y la guardo y conservo desde entonces con especial cariño...

Indudablemente, como hacemos todos (las personas conscientes, quiero decir), mi familia hizo lo mejor que pudieron con los recursos que entonces tenían y yo lo mismo, hice también lo mejor que pude con lo que sabía y los recursos que tenía, y creo que ahora lo saben...  Y también planeo hacer de aquí en adelante lo mejor que pueda con los nuevos conocimientos que tengo ahora (y con las terapias, je).

No faltó amor, solo faltó saber algunas cosas, así como la comprensión que deviene de ello.  Quizá no supimos cómo comunicarnos algunas cosas, no supimos lo que necesitábamos saber pero ya está, lo sabemos ahora. Ahora solo puede mejorar 🙂 Lo digo con respecto a mi familia (porque yo y mis conflictos y traumas personales ajenos a ella tienen todavía un camino de sanación que recorrer, aún no sé cómo pero aun me queda pendiente resolverlos y sobre todo, tratar de no afectar a nadie con ellos, que sufrir NO es ni nunca será pretexto para hacer sufrir a otros).

Y claro, con respecto a mi relación con el mundo fuera de mi familia no hay mucho que se pueda hacer, la verdad, salvo quizá informarse, informar y crear consciencia, me parece...

Creo que la concienciación sobre esto, al nivel sobre cómo se crea conciencia, por ejemplo, sobre ciertos problemas sociales de discriminación contra ciertos grupos, sería maravilloso para todos, no creen?; hay divulgación, sí, pero ni remotamente a ese nivel.  Se imaginan si el mundo supiera y realmente comprendiera lo que es el espectro?  Cuánto dolor, malentendidos, prejuicios y marginación nos evitaríamos, cuánto de aprendizaje mutuo, cuántos diagnósticos oportunos existirían, cuántos menos autistas desregulados, en crisis o Burnout; cuánto menos de comorbilidades como la depresión, ansiedad, TEPT y más... cuántos menos llegarían a ese diagnóstico sin antes haber pasado por ellas, sin que sea prácticamente un hallazgo fortuito tras haber llegado a consulta y terapia en un estado de total desregulación y crisis, como en mi caso; cuántos diagnósticos que, en muchos casos, cambian tanto la vida, la visión, la comprensión y reconciliación con la propia historia!!!  Se imaginan?  Esa es la importancia del diagnóstico y la concienciación; quizá entonces el mundo no sería un lugar tan hostil para las personas neurodivergentes.

...Y entonces se puede entender y reescribir la propia historia, no solo pasada, sino presente y futura.







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  • mi impulsividad en la infancia y mis arrebatos
  • ese extraño diagnóstico de "edad mental superior" cuando tenía solo 4 o 5 años
  • mi selectividad alimentaria
  • los problemas del sueño cuando bebé (casi no dormía) o la alteración de toda la vida de mi ritmo circadiano
  • mi afantasia moderada
  • mi prosopagnosia
  • mi incapacidad para actuar y fingir (odiaba que tocara hacer teatro en la materia de lenguaje)
  • mi nivel atípico de ingenuidad hasta mis treinta y tantos años, creyendo, por ejemplo, que las personas realmente sienten, piensan lo que dicen (lo bonito y lo feo)
  • mi perfeccionismo y fijación extrema en detalles olvidando un poco el panorama general
  • la hipersensibilidad sensorial (olores, sabores, ruidos, texturas, la luz excesiva, los videojuegos en 1ra persona y pelis 3D me marean y provocan náuseas); hipersensibilidad física (sobre mis propias sensaciones físicas y sobre el dolor, llegando a autodiagnosticarme varias veces antes que mis médicos) y emocional (cuyas reacciones he aprendido a controlar con los años, pero ojo, solo las reacciones, no la intensidad y lo apabullante de las emociones que a veces me embriagan)
  • el stimming/estereotipias (alguna vez terminé haciéndome sangrar los dedos en plena exposición
  • esa tendencia mía a ver como obvio lo que para otros no lo es en absoluto y a no comprender y que sea un total misterio para mí lo que para otros es obvio
  • mis problemas de orientación espacial
  • mi dificultad para seguir instrucciones si no las veo (soy más visual en ese sentido, o para memorizar, mas absolutamente no para maginar)
  • mi necesidad de saber y que me digan exactamente QUÉ es lo que debo hacer pero que no me impongan el cómo si sé CÓMO hacerlo (si irrumpen en mi modo de hacer las cosas cuando sé que puedo hacerlas bien a mi modo me causa molestia y me frustra)
  • mi molestia ante los cambios de planes repentinos
  • mi tendencia a buscar, reconocer y encontrar patrones
  • mi lenguaje y entendimiento muy literal en ciertos casos prácticos y uso excesivo de lenguaje metafórico o abstractos (demasiado para el gusto general) en otros
  • el ser tan monotemática e intensita una vez que me enfrasco en ciertos temas
  • mi tendencia a hacer hiperfoco perdiendo casi por completo la noción de lo que me rodea, incluso del tiempo y de mis propias necesidades físicas (puedo quedarme sin dormir, comer o incluso sin ir al ñoba todo el día XD)
  • mi incapacidad para poner atención en más de una cosa a la vez, pero sí que puedo estar muy dispersa y observando varias cosas a la vez sin concentrarme demasiado en ninguna, aun así captando ciertas sutilezas en todo lo que me rodea que no todos captan, pero sin percatarme de las grandes obviedades
  • mi etapa escolar algo solitaria, solamente tenía y andaba con una amiguita: una en primaria, otra en secundaria, fin (y sufría un horror, o mejor dicho, literalmente me causaba terror cuando faltaba y yo iba a esconderme al baño mientras pasara el recreo, no quería dar lástima porque claro, absolutamente nadie más que ella se me acercaba)
  • esa extraña sensación de mareos o de sentirme desorientada cuando llegué a secundaria y todos era mucho más grande que yo, sentía que me ahogaba, asfixiaba y perdía en un mar de gente que me cerraba por sobre mi cabeza! me sentía como engullida por el entorno
  • el hecho de esconderme siempre de las visitas desde niña e incluso hasta la adolescencia
  • mis eternos problemas de socialización y mi ansiedad social desde la adultez
  • mi propensión a interrumpir antes de que el otro termine de formular una sentencia, sin querer
  • no entender nunca, no tener ni la mínima idea de por qué la gente terminaba siempre alejándose de mí incluso después de haberme dicho que les parecía buena gente, tierna, interesante, inteligente, etc. (alguna vez llegué a manejar la hipótesis de que quizá yo apestaba, y es que no encontraba otra explicación racional)
  • mi tendencia a elevar el volumen de mi voz sin darme cuenta (mi gran problema de toda la vida!)
  • mi rechazo a participar obligatoriamente en juegos conjuntos como los de cumpleaños o cómo odiaba que me obligaran a cantar haciendo mímica o actuando (los niños jugaban y reían y yo lloraba XD)
  • mi reticencia a ir a fiestas en la adolescencia, bueno, a la única a la que me invitaron XD
  • mi comunicación tantas veces calificada (injustamente porque no es mi intención) como "pedante"
  • mi espontaneidad llegando a ser a veces tan inoportuna hasta el extremo de caer mal (ahora al menos entiendo eso, antes no)
  • los eternos malentendidos y que por causa de ellos me acusaran toda mi vida de ser complicada, especialita, conflictiva, problemática, pedante, creída, exagerada (o muy emocional, dicen) o hasta mala solo por ser "muy racional" como si fuera malo usar la cabeza.
  • mi literalidad y rigurosidad al hablar (lo que no quiere decir que no use metáforas, es más las uso muchísimo, pero no suelo hablar a la ligera o con eufemismos)
  • mi depresión/burnout
  • el hecho de que no tengo vida social, ni amigos -solo virtuales (o solo de corazón 😅 porque yo los quiero y admiro), como 4 o 5 (aunque conozco a la mitad de ellos en persona) y, curiosamente, todas están dentro del espectro o son TDAH formalmente diagnosticadas, o tienen sospechas de serlo, o trabajan con niños autistas-, ni pareja, ni contactos, ni trabajo (ni salud) y estoy en mis 40... 
  • ...y mucho más, así podría seguir (esto dejó hace mucho de ser una respuesta corta, así que ahí la paro).

** 

Con la típica "rebeldía" de esa etapa que en mi caso no llegó a más que a pensar: "no me importa que no me quieran, yo voy a ser auténtica y honesta conmigo misma, cueste lo que cueste. Nada compensará perderme a mí misma por ganar el mundo, ese mundo hipócrita y superficial. No importa, no los necesito".

***

Una cosa es no saber, otra cosa, aclaro, es actuar de forma inconsciente y quemeimportista aun sabiendo, ESO sí me parece deleznable! y todavía no he podido tolerar, superar ni manejar esa rabia que aún siento contra esas personas inconscientes y las injusticias y barbaridades que cometen, cuando su egoísmo, vivir mirando solo su propio ombligo y su propio beneficio, sin importar a quién atropellen, es su único motor 🤮🤬


jueves, 1 de febrero de 2024

Sobre el postulado de la "carencia de empatía" en el espectro autista...


I. Sensibilidad vs. Racionalidad, una falsa dicotomía.


Últimamente, me topé con bastantes alegatos sobre este tópico de la racionalidad vs. sensibilidad, como si estuviesen en franca y radical pugna; idea a partir de la cual, a veces, se tiende a creer que si las personas autistas analizan y suelen acercarse al mundo de manera lógica y racional ha de ser porque "seguramente" no tienen ni sentimientos ni emociones humanas, que nada los conmueve ni les importa lo que le suceda a su prójimo; idea (malsana) que a su vez refuerza el discurso de la supuesta "carencia de empatía" como propia y distintiva del espectro autista.  En fin, barbaridades como esta:

Así que quiero comenzar señalando que el hecho de que una persona sea altamente sensible no necesariamente va a actuar en detrimento de su racionalidad; así como su lógico complementario opuesto, el hecho de que una persona sea altamente lógica y racional no necesariamente actúa en detrimento de su sensibilidad y capacidad de empatizar y conmoverse con y por su entorno.

Esa "infografía", aparte de desactualizada y desinformada -círculo naranja; 1) pues eso de la inteligencia superior es un mito! no "suelen" tener una inteligencia superior sino que solo un pequeño porcentaje de ellos, si no me equivoco un 20% (corrobórenlo por su cuenta por favor, yo también lo haré) presenta esa característica y 2) también es un mito que sean "geeks", dedicados a la ciencia o tecnología)-, perpetúa una idea lacerante sobre el espectro autista; por lo que ese tipo de supuestas "infografías" en lugar de informar y crear consciencia, hacen mucho más daño que bien. No ya solo perpetuando algo que muchos profesionales (felizmente no todos) manejan, me refiero a esa idea de la falta de empatía, sino que además añade el supuesto de que no les importa en absoluto su entorno humano ni lo que puedan sentir. Inaudito, lacerante que se hable así de ellos!

Lo que pasa, me parece, es que la gente en general suele creer que para razonar tienes que restar sensibilidad y empatía o que si vas a mostrar emociones tienes necesariamente que ser menos razonable y por tanto, más tonto.  Nada de eso me parece real ni cierto. Pero en fin, por esa concepción suelen decir que lo mejor es el "equilibrio" entre razón y emoción, o sea 50-50% cosa que tampoco comparto; y es que eso significaría que "hay que" ser solo medianamente sensible y la otra mitad duro y frío para dar cabida al intelecto; o solo medianamente razonable y el resto medio tonto para dar cabida a la sensibilidad y empatía humanas. Y no, eso para mí no funciona. 

El ser humano (y el cerebro humano específicamente), es tan TAN maravilloso y complejo que sinceramente creo que tiene la capacidad perfectamente de desarrollarse en ambos sentidos a la vez, al 100% los dos.  

Además, es claro que muchas personas autistas, sobre todo los antiguamente llamados Asperger, en situaciones cotidianas, estables y de calma (quiero decir, cuando no son exageradamente sobreestimulados por el caos exterior) tienden mucho a analizar todo de forma lógica y racional y si no tiene lógica pues simplemente lo desestiman, cosa que el mundo neurotípico no suele hacer por seguir ciertas "convenciones sociales" y/o qué sé yo...

Por eso, entre otras cosas, es que les parece (o es verdad) que las personas autistas no tienen filtro, porque si algo es un sinsentido simplemente lo dicen, piensen lo que piensen los demás, no se andan con hipocresías sociales, no son afines a fingir por "caer bien", así que si tal o cual cosa es un sinsentido no suelen avalarlo ni participar de eso y se acabó, cosa que el mundo neurotípico suele ver como "inflexibilidad", muchas veces, sin necesariamente serlo, sino que simplr y llanamente puede responder a ese enfoque racional con que suelen acercarse al mundo; sin embargo, eso NO quiere decir que sean robots desalmados sin sentimientos ni empatía ni emociones humanas.

En este sentido, creo que una pequeña muestra de que esa complejidad e interacción en el cerebro humano entre sensibilidad e intelecto existe, es la música: la estudias, comprendes, estructuras y compones a través del intelecto (aunque no lo crean es full matemáticas), la ejecutas a través de tu capacidad y habilidades de coordinación motriz, espacial, etc. y con base en lo que has aprehendido, aprendido y racionalizando previamente sobre ella, la compones y finalmente ejecutas también con base en ciertos parámetros y sensaciones que te proporcionan los distintos modos y tonalidades y ritmos para expresar algo, muchas veces, algo muy intimo, personal y emocional, y llega a la audiencia conmoviendo esas emociones que precisamente el músico tenía dentro y quería transmitir y llegar a tocar en su público.  La música, es para mí, algo así como un summum de todo cuanto el ser humano es capaz de aprender, desarrollar, hacer y transmitir, un arte que puede conjugar, en todo su potencial, razón y emoción, intelecto y sensibilidad, todo a la vez... Es más, existen estudios que indican que la música es la actividad del ser humano que más áreas del cerebro involucra al mismo tiempo al ser desarrollada; imagino entonces que la música nos permite desarrollar nuestro cerebro como seres humanos justamente, en toda nuestra su potencialidad, complejidad e integralidad. 

II. Sobre la supuesta "carencia de empatía", mi visión sobre el asunto desde mi experiencia con personas autistas:

Sobre la supuesta "falta de empatía" esa idea, en mi experiencia, tan errónea y lacerante, ya que equipara a las personas autistas con psicópatas (ellos sí carecen de empatía), aquí una explicación, a mi modo de ver, muchísimo más adecuada.

Personas sin empatía existen tanto dentro como fuera del espectro autista, pero eso en todo caso NO sería un rasgo propio y definitorio del autismo, aunque algunos "profesionales" lo planteen como tal.  Ya existen muchos profesionales discutiendo ese punto para que a futuro pueda corregirse en los manuales. Sí, porque esa creencia derivada de la idea de la supuesta carencia de empatía, según la cual el autista sería un robot sin sentimientos ni emociones humanas me parece (y no solo a mí), además de errada, completamente lacerante!, siendo que en realidad muchos de ellos sienten la vida de manera realmente intensa, y no solo a nivel sensorial, sino también emocional.

Lo que sucede realmente en las interacciones fallidas ya conocidas por todos, me parece, es una falencia en la comprensión racional de su manifestación más externa, no una carencia de empatía que no entiende de emociones o a la que no le importa en absoluto lo que le sucede a los demás. Es más, esa falencia es en realidad mutua, de ida y de vuelta (del autista para con el neurotípico y del neurotípico para con el autista), ya que en esa interacción, ambos procesan el mundo de manera diferente; y eso, que no comprendan sus modos y actitudes mutuamente, NO hace de NINGUNO DE LOS DOS un robot sin sentimientos o carente de empatía.

Analizando, creo ver que el problema con ese postulado de la supuesta "carencia de empatía" (y lo más probable, no intencional) está en el hecho de que ha sido planteado desde el filtro neurotípico de investigadores que, por muy profesionales que sean, no comprenden del todo un espectro del que no forman parte, pero ese no es el problema, no necesitan ser, por ejemplo, sufrir Trastorno de Estrés Postraumático para describirlo, sino que en este caso particular, al no estar dentro del espectro comprenden y procesan el mundo de diferente manera, entonces, la descripción que hacen del autismo la hacen desde ese filtro suyo neurotípico del que no pueden desprenderse, como los autistas no pueden tampoco. Y no es culpa de dichos profesionales, pero en todo caso, tampoco es culpa de las personas autistas el ser caracterizadas de esa errónea y lacerante manera, y sin embargo, sí que les afecta.  Ojalá revisaran algunos de esos sesgos tan destructivos que aun existen sobre el espectro.

Pasa, repito, que autistas y neurotípicos, como todos sabemos, procesan el mundo de diferente manera. Entonces, lo que sí puede suceder dentro del espectro es que un autista no entienda racional y lógicamente el comportamiento, modos y actitudes neurotípicas (no entiende el cerebro neurotípico); sin embargo, pasa que CLARAMENTE un neurotípico tampoco entiende el comportamiento, modos y actitudes de la persona autista (no entiende el cerebro autista), y no por eso van ellos por la vida diciendo que "la característica de los neurotípicos es que no tienen empatía", ¿cierto? Es decir, así como un autista no entiende los modos y actitudes del mundo neurotípico resulta que el mundo neurotípico tampoco entiende los del autista, y no por eso los llaman a los neurotípicos prácticamente psicópatas, ¿verdad? Y es que  OBVIAMENTE eso sería un sesgo terrible!, pero ese sesgo sobre el autismo se mantiene hoy en día arraigado, y muy probablemente esto es así porque esa caracterización del espectro ha sido descrita precisamente desde el filtro neurotípico, desde un colectivo de profesionales neurotípicos, desde ese mundo que (y no es culpa de nadie) no los entiende del todo de la misma manera que ellos no entienden al mundo neurotípico, y eso NO hace de ninguno de los dos psicópata.

Pues lo mismo, así como no se puede decir que “los neurotípicos carecen de empatía” solo porque no entienden sus modos, creo, sinceramente, no se debería manejar esa errada noción con respecto al autismo solo porque no entienden los modos neurotípicos.

Si las cosas fueran al revés, y existiese un colectivo o gremio mundial y predominante de Doctores autistas bien podría decirse lo mismo, y con los similares sesgos y concepciones erróneas, sobre los neurotípicos, ¿cierto? (¿y qué persona autista no ha vivido la intolerancia del mundo neurotípico en carne propia alguna vez solo por ser quien y como es?) 

Con respecto a este último punto acá dejo un material que sinceramente me pareció maravilloso porque expone muchos de esos sesgos de manera muy racional y equilibrada. Viene de un Doctor que también se encuentra dentro del espectro autista y que se ha planteado cosas similares a las que vengo diciendo.


El mismo Doctor, desmitifica aquí, además, muchas de esas ideas erróneas e introducidas, equivocadamente, precisamente desde el filtro neurotípico.  Pueden poner subtítulos en español en ambos videos si lo necesitan.


EDIT 24/09/2024: [Finalmente, otro profesional en psicología que también es autista, apunta:



Pueden leer la publicación completa aquí.

No podría estar más de acuerdo con él.  Esto me parece un tópico SUMAMENTE IMPORTANTE para ser tan escasa y torcidamente abordado.  Creo que esa noción difundida desde el filtro neurotípico de los esridiosos debería urgentemente revisarse y corregirse.]  Fin EDIT

III. Una hipótesis observacional mía (nada científico):

Para ir cerrando, y esto es solo un análisis propio, creo que la persona autista es, en general y objetivamente (lo que se puede observar de manera objetiva, quiero decir), justo lo diametralmente opuesto a un psicópata, por eso me parece tan lacerante que con la idea esa de la "carencia de empatía", el imaginario popular equipare a todo el espectro autista con estos individuos (psicópatas).  Y lo digo por las siguientes razones: 

- Una persona autista siente todo demasiado y con demasiada intensidad; mientras el psicópata es como una piedra fría, sin sentimientos ni emociones humanas más que las que siente por y hacia sí mismo (al psicópata no le importan los demás, ¡en absoluto!)

- Una persona autista puede ser muy ingenua y puede dificultársele lograr incluso lo más básico en esta vida como conseguir o mantener un trabajo, hacer amigos, tener pareja; el psicópata es en cambio tremendamente astuto para conseguir lo que sea que se le ocurra, incluso pisoteando y atropellando a quien sea que se le ponga en frente para conseguirlo.

- Una persona autista no sabe actuar o fingir lo que no siente/piensa; el psicópata en cambio es un excelente actor para falsear una personalidad que le sirve para manipular a su entorno social.

- La persona autista muchas veces no logra despertar ni siguiera la comprensión por parte de su círculo más cercano y puede parecer aburrido o monótono porque no suele interesarse en los intereses neurotípicos; a un psicópata, en cambio, le resulta muy fácil convertirse en alguien escuchado y admirado por muchísimas personas (quienes no conocen de cerca su verdadera cara, claro), pues exuda carisma, sí, es altamente carismático y atractivo y puede llegar a seducir a grandes multitudes e incluso a liderar verdaderas sectas (basta revisar la historia).

IV. A modo de cierre:

Al final, creo que todos hemos conocido (o algunos son) autistas que han mostrado emociones y sentimientos de empatía que parecen, muchas veces, incluso muy superiores a las de cualquier neurotípico que conozcamos; y a tal grado lo he visto que me he llegado a preguntar si la hipersensibilidad sensorial quizá no solamente se limita a ese aspecto, sino que muy probablemente sea también emocional.  Con todo lo dicho, sinceramente, lo de esa supuesta "carencia de empatía" me parece un mito y un sesgo, por mucho que personas con esa predisposición puedan existir, repito, ya que ese rasgo existe tanto dentro como fuera del espectro, pero no como un rasgo propio y distintivo de este último.

Y si a eso añadimos otros posibles sesgos, como la aparente "inflexibilidad" autista, veremos que aquella quizá tampoco sea tal, sino simple coherencia racional con su propia lógica interna, sí, porque el autista no suele aparentar, lo que ves es lo que hay (así que no va a desoír a su lógica por el "qué dirán") y también suele acudir bastante (bastante más que un neurotípico promedio, en mi experiencia) a la razón y a la lógica; esto sin dejar de pensar en su hipersensibilidad sensorial que postulo como probablemente también a nivel emocional.  Con todo ello, también me he llegado a plantar la posibilidad (y ojalá se hagan estudios al respecto) de que quizá el cerebro autista pueda tener esa predisposición innata a desarrollar ambas áreas a la vez en su máximo potencial, como exponía al principio; ambas áreas, racionalidad y sensibilidad emocional, ambas a tope, ambas al 100%.

Al menos yo, personalmente, he conocido algunas pocas personas sumamente racionales y lógicas que no se dejan ni manipular ni se dejan llevar por la visceralidad como es tan común hoy en día (especialmente con el repentino boom de la sociedad de cristal), pero son a la vez personas sumamente sensibles y artísticas, solo que no las verán haciendo show por ello, sino quizá llorando a solas o en silencio, sin que casi nadie lo note.  Así que, dependiendo de quién lo haha y en qué contexto, esas personas han sido juzgadas como hipersensibles y exagerados por personas mucho más frías que ellas, e irónicamente, también han sido juzgados como fríos y duros por personas viscerales e irracionales y que no saben dominar sus emociones (sus reacciones ante sus emociones, mejor dicho); y resulta que todas esas personas, quienes pasaron por esos señalamientos, son justamente Asperger o tienen sospechas (profesionales) de serlo. ¿Simple coincidencia? No lo sé.

Solo digo que incluso yo misma he pasado por mucho de lo que pasaron ellos, juzgada por ser hipersensible y exagerada por unos y por ser de demasiado fría y dura por otros; solo porque, evidentemente, soy muy lógica y racional al acercarme a cualquier asunto (cosa que incomoda a un grupo), pero a la vez sumamente sensible no solo sobre lo que me sucede a mí, sino también a los demás (cosa que suele incomodar a los otros), y tanto así que he llegado incluso a paralizar mi vida en más de una ocasión con tal de no hacer daño a nadie, y lo sigo haciendo... Es decir, además e independientemente de que el asunto tenga o no que ver con el cerebro autista, esa forma de ser y ver la vida, de sentir la vida de manera intensa pero no por ello irracional, existe.

Pero ya con respecto al espectro propiamente, ¿ustedes también consideran que ese punto, el de la supuesta “carencia de empatía”, junto a otros tantos como el de la “inflexibilidad”, intereses supuestamente “restringidos” y otros más, deberían revisarse y quizá corregirse para los siguientes manuales DSM-X?